La reforma de la guía directora llega seis años antes de acabar la vigencia que se le suponía a la actual
SANTIAGO
El actual Plan Director de Lavacolla, de acuerdo con su literal redacción, propone «un conjunto de actuaciones que permitirán absorber el crecimiento previsible de tráfico [...] y conferir al aeropuerto una capacidad suficiente para atender, con altos niveles de calidad de servicio, la demanda hasta por lo menos el 2015». Claro que, cuando el Gobierno, siendo José María Aznar su presidente, aprobó aquel documento, el 5 de septiembre del 2001, por las instalaciones compostelanas pasaban anualmente 1,3 millones de viajeros, frente a los 2,1 que lo hicieron en el 2007.
La reforma que, elaborada por Aena, recibirá a través del BOE de mañana un impulso decisivo llega, por tanto, seis años antes de quedar agotado el horizonte de vigencia de la anterior hoja de ruta del recinto. Asimismo, trasciende a pesar de que tres de las actuaciones programadas a comienzos de década (calle de salida rápida, segunda terminal de pasajeros y nueva plataforma de estacionamiento de aeronaves) no han sido ejecutadas todavía.
Con todo, la revisión del PD no es por ahora más que una propuesta a la cual restan varios trimestres para adquirir condición de definitiva.