Los aparcamientos pierden con la crisis hasta un 30% de sus usuarios

La Voz

SANTIAGO

El bajón afecta especialmente a las rotaciones, pero también a los abonos de trabajadores

06 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El túnel del Hórreo y la retahíla de obras programadas en la ciudad son muy importantes, pero restan espacios de aparcamiento de superficie, en torno a 800 plazas, contando las 300 que se tragó la obra del Hórreo. La ausencia de alternativas invita a la utilización de los aparcamientos subterráneos, sobre todo públicos. Pero la crisis hace que muchos conductores rechacen esa invitación y se busquen la vida en otros parajes.

Los estacionamientos públicos también padecen las consecuencias de la situación económica, aunque resisten mejor que otros sectores. Sobre todo los más céntricos. Por ejemplo, el de la plaza de Galicia, que tuvo «picos» más altos a principios de año, sufre un bajón de un 3,5%. Han bajado sobre todo las rotaciones, es decir, el estacionamiento de dos o tres horas para efectuar gestiones. La larga estancia por motivos laborales no tiene tanta incidencia.

Algo más se nota la crisis en otros párkings, como el de A Rosa y plaza Roxa, con un descenso del 14%. Se palpa tanto en las rotaciones como en las largas estancias, con usos más cortos de las plazas y menos vehículos. «Íbamos hacia arriba y de repente se cortó», dicen los responsables de ambos servicios. Los abonos no ha variado mucho.

Romero Donallo y la plaza de Vigo, más alejados del centro, sufren también en mayor medida los efectos de la crisis. El uso se redujo en una tercera parte, tanto en rotaciones como en los demás servicios. A estos estacionamientos llega bastante gente del entorno, a través de abonos, pero estos también bajaron. Los cierres de negocios se notan, según los gestores de los párkings.

La gerencia de los aparcamientos de San Clemente, Hórreo y San Caetano recalca que los coches antes paraban casi todo el día e incluso varios días. Ya no es así, y las estancias de 7 u 8 horas se reducen a 3. También las cifras de abonados, especialmente de foráneos que viene a trabajar al centro, han experimentado una reducción. Sin atreverse a cuantificar el descenso global, hubo algún mes con bajadas superiores al 10% .