Los jugadores y técnicos del Ciudad de Santiago cobrarán dos nóminas

La Voz

SANTIAGO CIUDAD

El club compostelano debe cinco mensualidades, desde octubre hasta marzo

01 abr 2009 . Actualizado a las 11:49 h.

Jugadores y técnicos del Ciudad de Santiago se reunieron antes del entrenamiento de ayer en los vestuarios del estadio de San Lázaro con el director deportivo Antonio Álvarez, quien confirmó que esta semana se pagará una de las cinco nóminas. A principios de la próxima semana se liquidará otra, para en el transcurso de abril ir poniendo a la plantilla al día con una nueva mensualidad. Otras dos podrían pagarse en mayo. En estos momentos, el club debe cinco meses de sueldo, desde octubre hasta marzo. Cabe destacar que cada una de las liquidaciones asciende a 70.000 euros.

Antonio Álvarez destacó que la intención del club es pagar todas las fichas, pero entiende que de momento no se puede hablar de esto. Explica que «se intentará que al final de la temporada quede pendiente lo menos posible, aunque el objetivo es que no queden deudas con los jugadores».

El capitán

El capitán, Pepe Rico, confiesa la satisfacción de la plantilla, que confía en que los plazos se vayan cumpliendo: «Dixéronnos que nesta semana imos cobrar unha ou dúas mensualidades e que ata o final do campionato vanse ir percibindo as demáis dentro dos prazos que se marcaran en decembro», indicó el centrocampista.

Aunque el éxito deportivo viene disfrutándose desde el principio, la cuestión económica siempre provocó malestar y desconfianza. Ahora, el futuro parece verse con mayor optimismo, si bien la situación en la que quedará el club al concluir el ejercicio es una incógnita. Sobre esta cuestión, Rico señala que «sería una pena perder la categoría que tanto trabajo costó conseguir. Espero que el club tenga futuro en Segunda B».

Agradecimiento a Rico

Además, cabe destacar que Luisito quiere agradecer públicamente el comportamiento del capitán Rico, que ante el Guijuelo jugó lesionado: «O que fai Rico non o fai nadie. Xougou mancado e é para facerlle un monumento. Xogou coxo, o que demostra a súa grande profesionalidade. Pero nunca o volverei a facer. Non se merece que o sacrifique desta maneira. Por eso, quérolle dar públicamente as grazas. Con 36 anos é un exemplo. Ademáis, obrigueille a lanzar o penalti, xa que el tiña algunhas dúbidas. Pero eu sabía que non ía errar».