Aprovechar el tirón del AVE para mejorar la oferta

N.M.

SANTIAGO

17 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Dice Cristina Moure, de Foz: «Para os que estamos traballando, estudando ou completando a nosa formación, as compañías de baixo custo son unha necesidade. Que Easyjet abandonase Santiago de Compostela e logo A Coruña supuxo un gran problema para as comunicacións con Madrid. A volta de Ryanair é unha gran alegría para nós pero necesitamos máis».

Y otra reflexión firmada por Fernando, de Santiago: «Entre la nueva estación del AVE de Compostela y Lavacolla, hay siete kilómetros. No hace falta decir más».

La opinión de Sandra olvida los localismos para centrarse en las posibilidades de la pista compostelana frente a la de los otros dos aeropuertos gallegos: «En los últimos años, grandes aeronaves de vuelos intercontinentales han aterrizado en Lavacolla de emergencia (el último, un gigantesco airbus de México). También aterrizaron Concordes, y el más grande avión que existe, el Antonov de Aeroflot). Ninguno de ellos habría podido aterrizar en Alvedro (ni siquiera sobrevolar Culleredo). Y digo más: ninguna reforma que se haga en Culleredo podrá jamás admitir grandes aeronaves».

Vuelos directos a Caracas, a Buenos Aires, a Pamplona, -por aquello de unir por aire el principio y el final del Camino- son también propuestas que se pueden leer en la web de La Voz. Hay quien considera incluso que, construida la nueva terminal, la vieja debería ponerse a disposición de Ryanair, toda entera.