A través de su página web oficial, Bruce Springsteen confirmó ayer por la tarde la noticia que horas antes había adelantado La Voz en exclusiva: acompañado por la mítica E Street Band, el 2 de agosto tocará en el auditorio de Monte do Gozo, un recinto que el estadounidense conoce desde hace 16 años, pues consiguió llenarlo el 9 de mayo de 1993. Además, corroboró que, salvo posteriores cambios de programación, será allí donde cierre su gira del 2009, la cual incluirá, a partir del 1 de abril, 48 recitales repartidos entre Estados Unidos y 11 países europeos.
Acerca de cuándo comenzará el proceso de comercialización de tiques para asistir al concierto de Santiago, el sitio del Boss en Internet, de momento, se limita a aventurar: «Pronto». Con independencia de ello, la competencia entre sus fans para hacerse con alguno de esos pases se presume reñida, a tenor de otra información revelada ayer. «La respuesta a los primeros despachos de entradas en Escandinavia ha provocado un colapso del sistema, con ventas sin precedentes en Estocolmo y Bergen», puede leerse en el portal www.brucespringsteen.net. De hecho, todo el papel disponible para esas cinco actuaciones (tres en Suecia y dos en Noruega) voló en un suspiro.
¿Cuánta gente exactamente seguirá al norteamericano en Compostela y qué dinero deberá abonar por ello? Oficialmente, tampoco se sabe aún. Sin embargo, fuentes conocedoras del contrato que posibilitará su regreso a la ciudad insisten en cifrar el aforo autorizado entre 29.000 y 30.000 personas, así como en situar el precio de los tiques en el entorno de los 50-60 euros, «por los planes iniciales» de Doctor Music y el Xacobeo.
Springsteen va a arribar a la capital gallega en la noche del primer domingo de agosto, solamente 24 horas más tarde de haber comparecido ante el público vallisoletano en el campo de fútbol José Zorrilla. Dentro de España, asimismo, el tour de presentación del flamante álbum Working on a dream se detendrá a finales de julio en tres estadios a mayores: San Mamés (Bilbao), el 26; el municipal de Foietes (Benidorm), el 28; y, por último, el enorme olímpico de La Cartuja (Sevilla), el 30.