El partido entre el Lobelle B y el Noia, de la Primera Nacional, resultó de lo más entretenido, con un guión salpicado de sorpresas, de los que sacan de sus casillas a los entrenadores. A un lado del campo estaban los chavales del filial, veinteañeros que quieren abrir brecha. Al otro, los veteranos del Noia, con mención especial para Cecilio (el mismo que fue pieza clave en el ascenso del Lobelle a División de Honor), Marcio (subió y jugó en la máxima categoría con el Barcel Euro de Pulpis) o Beto (otrora referencia del Burela). Ahora comparten camiseta con algunos viejos conocidos de la afición santiaguesa, como Nikima y Marci.
En la primera parte, el Lobelle B apenas dejó pensar a su adversario y se fue al descanso con un claro 4-1. Los robos de balón en media cancha hicieron mucho daño al Noia.
Tras el intermedio, los visitantes salieron con más decisión y se acercaron en el marcador. Con 5-3 incluso dispusieron de una superioridad numérica que no solo no aprovecharon sino que fue el Lobelle el que anotó. Segundos más tarde el Noia hizo el 6-4. Y llegó a acercarse hasta un incierto 7-6. Al final, casi sobre la bocina, Chuso hizo desde su propio campo el definitivo 8-6.