Carmen Barreiro, condenada por complicidad en las violaciones de su marido a la joven, se define como una madre ejemplar María del Carmen Barreiro Mouzo, la vilanovesa que en octubre del 2000 arrojó ácido sulfúrico al rostro de su hija, aseguró ayer en la Audiencia de Pontevedra que no recordaba nada de la agresión a la joven. La procesada, para la que el fiscal solicita un total de 23 años de prisión, se negó a contestar a las preguntas del ministerio público y acusación particular, derecho al que se acogió también cuando su letrado le preguntó por una supuesta violación del capellán del centro penitenciario de A Lama. La denuncia de esta inexistente agresión demuestra, según el abogado de la imputada, que la mujer está psíquicamente enferma.
LÓPEZ PENIDE