Protestas por la vida en la cárcel

La Voz

PONTEVEDRA

06 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Entre los casos del año 2001 que el Valedor do Pobo cita expresamente en su informe anual, figuran dos escritos remitidos por internos de la macroprisión de A Lama en los que se lamentan de la situación que viven en el centro. El recluso J.G.C. señala que sobre él pesan varios expedientes disciplinarios, el último de ellos por una pelea con otro preso. Sobre este caso, un juez falló a su favor, condenando a su oponente por lesiones. A la vista del resultado del juicio, J.G.C. reclamó el archivo del expediente disciplinario que se le abrió en prisión, pero su solicitud fue denegada. A mayores, el hombre se queja de «mala» alimentación en la cárcel, de discriminación y de los emolumentos que se perciben en los talleres. El Valedor remitió el asunto al Defensor del Pueblo. Otro recluso, M.C.L., denunció que no se le facilitaban todos los artículos precisos para higiene personal y, por estar en tratamiento de desintoxicación por alcohol, demandaba más asistencia médica y psicológica. Este caso lo sigue el juez de Vigilancia Penitenciaria.