Durante el día de ayer, técnicos de Fenosa empezaron a reparar las deficiencias
29 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Finalmente fueron aproximadamente unos seis mil los abonados -particulares o negocios privados- que el pasado miércoles por la tarde se quedaron sin suministro eléctrico en Pontevedra. Una portavoz de Fenosa precisó ayer que la ciudad sufrió una concatenación de tres averías prácticamente consecutivas y secuenciales cuyos efectos se extendieron hasta primera hora de la noche.
Todo comenzó minutos antes de las siete de la tarde al detectarse un problema en un cable subterráneo. El efecto fue inmediato: media ciudad se quedó a oscuras. A esta primera incidencia siguió un segundo problema de características similares, a los que se sumó un fuego en un transformador de la calle Padre Gaite que movilizó a los bomberos capitalinos.
De este modo, además de la práctica totalidad del casco histórico, se registraron apagones en calles tan céntricas y concurridas como Rosalía de Castro, Gutiérrez Mellado, la avenida de Marín, Cruz Vermella o Padre Gaite, entre otras.
Desde Fenosa se precisó que, en algunos puntos del centro, el suministro se normalizó en pocos minutos, si bien la mayor parte de zonas afectadas tuvieron que esperar entre media hora y tres cuartos de horas para ver restablecido el servicio. Además, durante algún tiempo y pese a recuperar el suministro, aún se pudo percibir alguna que otra subida y bajada de la tensión.
Asimismo, aparentemente ya como consecuencia únicamente del incendio que se originó en el transformador de la calle Padre Gaite, cerca de dos mil clientes de Fenosa tuvieron que esperar hasta casi las diez de la noche para poder volver a encender la luz. En su caso, y siempre según estimaciones de la empresa suministradora, sufrieron un apagón que duró cerca de una hora y cuarenta y cinco minutos.
Según trascendió ayer, una importante parte de estos abonados son propietarios o responsables de negocios, sobre todo del mundo de la hostelería, del casco histórico pontevedrés. Varios de estos empresarios confirmaron ayer su intención de interponer en las próximas jornadas reclamaciones, ya sea a la propia Fenosa o directamente en Consumo, por el lucro cesante.
Miles de euros en pérdidas
Estas personas aludieron a que podría hablarse de varios miles de euros en pérdidas en el conjunto de todos los afectados en Pontevedra, toda vez que tenían previsto hacer buenas cajas dada la evidente mejoría registrada estos días por la climatología en Pontevedra. «Después de un horrible mes de junio, con las lluvias y el mal tiempo, el apagón de ayer -por el miércoles- vino a rematar la faena», lamentó el dueño de un local de la plaza de A Verdura que prefirió permanecer en el anonimato.
Otros compañeros de este sector y del entorno de la zona monumental de Pontevedra emplearon expresiones similares para referirse a las consecuencias que tuvo para sus bolsillos la pérdida del suministro eléctrico.
En otros supuestos, muchos supermercados y tiendas no pudieron realizar ventas debido a que los datáfonos y otros sistemas de cobro electrónico quedaron inoperativos durante el tiempo que permaneció cortado el suministro eléctrico.
En cualquier caso, brigadas de operarios de Fenosa se desplazaron ayer a los tres puntos en los que se localizaron las incidencias. Es el caso de las inmediaciones de Mollavao y del Parador Nacional de Turismo, y el centro transformador ubicado en Padre Gaite.
En las dos primeras calles, los técnicos tenían previsto realizar calas con el objetivo de localizar el tramo concreto donde se había producido la deficiencia para proceder a la reparación del cableado. Ya este miércoles, los operarios habían aislado estas zonas con la intención de reponer el cableado en el menor tiempo posible.
Transformador quemado
En cuanto al transformador de Padre Gaite donde se registró un pequeño fuego, los técnicos de Fenosa pudieron acceder al mismo una vez se extinguieron las llamas y se refrigeró la instalación. En aquel primer momento, se optó por realizar una serie de empalmes provisionales con los que garantizar la normalización del servicio eléctrico en toda la capital provincial.
Los operarios regresaron ayer a esta instalación para proceder a la modificación o cambio de las celdas del centro de transformación que estaban quemadas y, al mismo tiempo, llevar a cabo la retirada de los empalmes provisionales.
Debido a que algunas de estas reparaciones son consideradas sensibles, desde Fenosa advirtieron que «no se descartaban que se produjesen pequeñas desconexiones» en el servicio.
Tres averías concatenadas cortaron el suministro el pasado miércoles
El servicio no se normalizó en áreas del casco histórico hasta casi las diez de la noche
Numerosos negocios prevén presentar reclamaciones por el lucro cesante