Las cosas también marchan viento en popa en la negociación que ayer se inició con los integrantes de la plantilla del Pontevedra para tratar de convencerles de que se ajusten a la nueva realidad y acepten recortar sus salarios en la medida de sus posibilidades.
Neru y Tiko Messina fueron los primeros en pasar por las oficinas del club y, según el vicepresidente, José Manuel Fernández, «mostraron buena predisposición para alcanzar un acuerdo. Ellos entienden que la situación es complicada y valoran el trabajo que se está realizando para ponerles al día». Faltó al encuentro Gerardo, que estaba citado por la tarde.
En una línea similar apuntó que «queremos que, en función de los gastos que puedan tener, colaboren en la medida de lo que consideren con esta política de austeridad. Les realizamos una propuesta y ellos hicieron una contraoferta. A partir de ahí habrá un tramo superior de reflexión para que se acomoden a esta manera de llevar los nuevos tiempos en cuanto a la situación económica que hay».
Además, insiste en que «hubo receptividad, pero les pedí que, al margen de la respuesta final, consideraran que el apartado deportivo es lo más importante. Pero repito que no ha habido ningún tipo de malas caras ni nada. Las conversaciones fueron amistosas y comprensivas, porque entienden la situación en la que se encuentra el Pontevedra, pero lógicamente tienen que valorar con calma sus contratos en casa y ver hasta donde pueden llegar. En ese punto estamos».