Nogueira: «Quizá el único pero del debut fue el gol anulado»

Xabi Otero PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Celebra el estreno con el Pontevedra, pero es consciente de que su sitio está en Tercera

03 nov 2010 . Actualizado a las 19:05 h.

Javi Nogueira tiene los pies en el suelo pese a que solo cuenta con 19 años. El canterano no se ha dejado seducir por la euforia que supuso el buen debut realizado frente al Deportivo B y continúa pensando que su lugar está en Tercera División. «El filial es mi equipo, que es donde debo rendir de verdad. Ahora tengo que volver a darlo todo porque lo de la primera plantilla es un premio aparte y estaré encantado de regresar a mi sitio abajo», explica el joven futbolista lerezano, quien reconoce que no esperaba que Castro Santos apostara por echar mano de él durante tanto tiempo.

«Estoy muy satisfecho con lo que hice el domingo. Esperaba debutar, pero no jugar tantos minutos. En el campo me sentí muy cómodo sobre todo gracias a los compañeros, que me animaron y estuvieron pendientes de mí. Intenté jugar lo más tranquilo posible y las cosas me salieron bien. Di todo lo que tenía porque no podía quedar nada dentro», apunta.

Pese a sus palabras no oculta que «al principio noté la presión porque pasas de jugar ante poco público a hacerlo delante de una cantidad de gente considerable. En esa situación, traté de aislarme de todo y de hacerlo lo mejor posible. Me relajé al ver que habían pasado diez minutos y que ya tocara con acierto los primeros balones. Eso hizo que empezara a coger confianza».

Además, confiesa que el técnico supo tocar la tecla adecuada para sacarle buena parte de esa presión de encima. «Me dijo que jugara tranquilo, que eso era como jugar con el filial y que recordara que ya me había enfrentado a los jugadores del Dépor B en las categorías de juvenil y cadete. También me deseó que lo hiciera lo mejor posible», declara.

El futbolista demuestra su ambición al recalcar que «quizá el único pero del partido fue el gol anulado. Tiré un segundo después de que el árbitro pitara para que ellos no sacaran rápido, pero resultó que el balón entró en la portería. Habría sido el debut soñado si llegara a subir al marcador, pero tampoco pasa nada porque no fuera así».

Pero aclara que «hubiera hecho lo mismo si la jugada no estuviera anulada, pero a lo mejor el resultado sería diferente porque el portero se pudo confiar al saber que el disparo no valía. El lanzamiento habría ido al mismo sitio, pero él igual podría hacer algo más».

Y para concluir el canterano saca hierro a los elogios que le dedicó el técnico en la rueda de prensa pospartido. «Esas son cosas de él, pero, claro está, estoy contento por ello porque me da ánimos para seguir trabajando día a día e intentar luchar por tener más minutos con el primer equipo», destacó.