Santiago ofrece lanzaderas diarias hasta Lugo, A Coruña y la estación de buses y trenes de la capital
13 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El pasajero que quiera llegar a Pontevedra desde el aeropuerto de Vigo o Santiago tiene que saber que si opta por el transporte público para desplazarse es posible que tarde tanto tiempo en pisar la plaza de A Peregrina como la duración de su vuelo. El pasado domingo La Voz de Galicia publicaba como desde Peinador hasta la capital de la provincia se tardaba un mínimo de dos horas y media en una conexión que combina autobús urbano y tren. No hay una opción directa para mover al millón y medio de pasajeros que aterrizaron en el primer semestre del año en Vigo y Santiago.
Si Pontevedra se aleja de Peinador, la situación con Lavacolla se agrava todavía más, ya que desde el aeropuerto de la capital gallega existen conexiones directas con A Coruña, Lugo y con la estación de trenes y buses del centro de Santiago, pero no hay rastro de un servicio que traslade directamente a los pasajeros hasta Pontevedra en transporte público.
Los más de 958.000 pasajeros que aterrizaron en Lavacolla en el 2010 tienen a su disposición siete conexiones directas al día con el centro de Lugo, una diaria con A Coruña y cada media hora podrán ponerse en el centro de Santiago. Sin embargo, no podrán salir directamente de Lavacolla hasta Pontevedra, aunque a diferencia de Vigo existe oferta de tren y autobús para intentar evitar el aislamiento en tiempo y espacio que sufre la ciudad del Lérez.
A muchos les queda la opción de subirse a un taxi y, previo pago de 87 euros, llegar a Pontevedra directamente desde Santiago en algo menos de 50 minutos.
Un aeropuerto sin conexión
En Vigo esa opción gana más relevancia. Y es que no existe una lanzadera entre Peinador y la estación de autobuses. El pasajero tendrá que hacer un transbordo en la calle Jenaro de la Fuente y ahí coger un bus hasta la terminal, desde donde parte un servicio con una frecuencia de media hora, por un coste similar al del ferrocarril, tres euros. Esta posibilidad ofrece más desconfianza al visitante (que muchas veces opta por los 35 euros del taxi), pese a que el perfil del turista que visita las Rías Baixas es el de un gallego, seguido de andaluces y madrileños.
El Observatorio de Turismo Rías Baixas confirma que solo el 6% de los turistas de la provincia escogen el transporte público para desplazarse. De los cerca de 458.000 que optaron por la provincia para disfrutar de sus vacaciones, solo 20.892 viajeros llegaron a la capital de la provincia en autobús durante los primeros seis meses del año.