El Concello no fue informado de los cambios de la franja de la Brilat

PONTEVEDRA

El área de seguridad ocupa ahora un 35% menos de terreno que la delimitada por Defensa en octubre

31 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Contentos pero, al mismo tiempo, molestos. Así se encuentran en el seno del equipo de gobierno de Pontevedra tras conocer la derogación del anterior perímetro de seguridad en la base de la Brilat y la aprobación de una nueva franja que deja fuera a la totalidad de viviendas.

El malestar en el seno del Concello se refiere al hecho de que el Ministerio de Defensa no hubiese comunicado que la nueva delimitación, que entró ayer en vigor, estaba aprobada o que iba a ser publicada. De este modo, la alcaldesa accidental, la socialista Teresa Casal, reconoció que le hubiera gustado que, «xa que dende o Concello se falou con eles varias veces, antes de sair publicado no BOE que houberan tido a deferencia de haberse dirixido a nos e explicarnos que vai quedar así».

En similares términos se expresó el concejal nacionalista César Mosquera, quien criticó las formas del Ministerio de Defensa en el sentido de que no hubo interlocución para el intercambio de información para delimitar la franja de seguridad. A estos reproches también se sumaron vecinos y afectados de los municipios por los que discurre la franja de seguridad.

Pese a estas quejas, limitadas al plano formal, tanto el PSOE como el BNG consideraron zanjada la polémica iniciada en octubre pasado con la entrada en vigor de la franja de seguridad. Asimismo, ambos partidos subrayaron que la decisión del ministerio da respuesta a la solicitud municipal de que se modificase el citado perímetro.

Teresa Casal destacó, asimismo, que la nueva medición de Defensa «está feita sobre o terreo, xa que o que había antes parecía unhas liñas trazadas un pouco ao albur». De este modo, donde antes había una zona genérica de seguridad de trescientos metros de ancho, ahora los trazos que la delimitan hacen quiebros para evitar las viviendas, los núcleos poblacionales y otras propiedades, como el campo de fútbol.

Esta circunstancia ha provocado una paradoja. Y es que, con la modificación, la longitud de la línea divisoria se ha incrementado -pasó de 9,9 kilómetros a 10,7-, si bien la superficie que ocupa el área de seguridad disminuyó un 35%, de 4.981 kilómetros cuadrados a 3.249.