El informe policial se conoce cinco meses después de que el acusado se quitara la vida en la cárcel
17 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La crónica negra que empezó a escribirse un sábado de finales de noviembre pasado en Ponte Caldelas y en Pontevedra como escenarios de dos sucesos de sangre consecutivos, y cuyos principales protagonistas fueron María del Rosario Peso André, como víctima, y su novio, Maximino Couto Durán, como supuesto autor del crimen de la que entonces era su novia, ha dado esta semana un giro inesperado.
Cinco meses después de que Couto Durán decidiera quitarse la vida, colgándose con una sábana atada a los barrotes de la ventana de la celda que ocupaba en la prisión de A Lama, el Juzgado de Instrucción número 3 de Pontevedra ha recibido un nuevo informe forense que atribuye el fallecimiento de Peso André a un golpe fortuito en la cabeza.
Nota manuscrita
Maximino Couto lo dijo de palabra y por escrito. La muerte de su novia por un politraumatismo craneal, como dictaminó la autopsia que se le practicó a María del Rosario Peso, había sido un accidente. A él se le imputaba un delito de homicidio consumado, dos más en grado de tentativa y, al menos, dos cargos más por lesiones.
Antes de morir en la celda de A Lama el 17 de diciembre del 2008, el suicida dejó al menos tres notas escritas en sus últimos días de vida. Según trascendió entonces, en una de ellas insistía en que la muerte de su pareja había sido accidental. Las otras hacían referencia al destino de sus bienes, una vez que la mujer que había compartido con él los últimos ocho años de su vida, había fallecido.
El hombre que llevaba en su muñeca una pulsera GPS para evitar que se acercase a su ex mujer y a sus hijos, en cumplimiento de una orden de alejamiento, insistió poco antes de quitarse la vida que había perdido a la única persona que lo había querido en los últimos años.
Según las fuentes consultadas, a tenor de este nuevo informe elaborado por la policía científica de Madrid, se mantiene la tesis de que entre Couto Durán y su pareja medió una discusión y que la mujer cogió un palo para amenazarle, llegando a forcejear. Fue entonces cuando la víctima cayó al suelo y se produjo un politraumatismo craneoencefálico que le produjo la muerte.
Tras el fatal desenlace, Maximino Couto, que cumplía condena por un delito de violencia machista contra su ex mujer, Herminia Buceta, cogió varias armas blancas, entre ellas un cuchillo de grandes dimesiones, y se trasladó a Mourente en busca de su antigua familia. Allí siguió el baño de sangre.