Las licencias de construcción cayeron un 45,2% en la ciudad el último año

PONTEVEDRA

El Decreto do Hábitat produjo una avalancha artificial de solicitudes, que se tradujo en 783 pisos denegados

09 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En la segunda mitad del 2008, sobre todo, empezó a notarse el parón en el sector de la construcción en Pontevedra, favorecido también por la restricción del crédito bancario y las crecientes dificultades para la constitución de hipotecas. A mayores, los datos de la memoria anual del área de Urbanismo, facilitados ayer por la concejala Teresa Casal, reflejan también bastante el efecto del Decreto do Hábitat en un doble sentido: por un lado, incrementando artificialmente el número de solicitudes y, posteriormente, reduciendo también de forma artificial el porcentaje de licencias efectivamente otorgadas al adelantarse los promotores al remate de la tramitación jurídica de varios nuevos polígonos residenciales.

El número total de viviendas solicitadas durante el pasado año fue de 2.021, lo que supuso un importante incremento sobre las 1.231 peticiones del 2007. De ellas, la inmensa mayoría (1.973) eran de edificios colectivos, también con un incremento apreciable sobre el año anterior (1.171), y 48 de viviendas familiares.

Sin embargo, de todas esas viviendas solicitadas solo se autorizaron 541 (511 colectivas y 30 unifamiliares), lo que supuso una caída importante con respecto al 2007, cuando se concedieron licencias para 1.195 viviendas.

El número total de permisos denegados en edificios fue de nueve, lo que traducido a viviendas supone un total de 783, además de una casa unifamiliar

Teresa Casal destacó que el año pasado estuvo marcado por el impacto del Decreto do Hábitat en cuanto al descenso del 45,2% en el número de licencias despachadas. «los deriva, claramente, da avalancha de solicitudes recibidas no rexistro municipal nos catro días anteriores á entrada en vigor do decreto, no mes de abril do 2008. Como se sabe -añadió- moitas daquelas licenzas solicitadas tiveron que ser denegadas porque incumprían requisitos básicos como era ter proxectos de urbanización e equidistribución aprobados nos seus respectivos ámbitos».

Un año «moi intenso»

Especialmente relevantes fueron en aquel momento las denegaciones dentro de la unidad de actuación número siete de Tafisa y en la avenida de Vigo por tratar de suelo no consolidado. «Por tanto, hai que ter en conta que, de estar en situación de ter concedido estas licencias, a cifra de vivendas licenciadas alcanzaría cifras de récord histórico», señaló Casal.

Por otra parte, la concejala de Urbanismo destacó que el 2008, su primer año completo al frente de esta área de responsabilidad, «foi moi intenso de traballo en canto a tramitación de importantes acordos en materia urbanística». Destacó el desarrollo de las ayudas del ARI de Estribela, el desbloqueo del expediente de Tafisa, el proyecto de la ONCE, la modificación puntual de Valdecorvos, el convenio con el Invifas y la puesta en vigor de los criterios interpretativos para calificar el suelo urbano consolidado o no consolidado.

Casal afirmó que siempre contó con el apoyo de sus socios de gobierno del BNG «e tamén ca mirada torcida, os intentos de paralizar e as manobras interesadas do Partido Popular». Y concluyó «sempre dubido que intereses están a defender e chego á conclusión de que non son precisamente os xerais».