Partirá del límite con Vilaboa y pasará cerca de Ponte Sampaio, Arcade, O Viso y Redondela
30 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.A punto de iniciarse el 2009, la futura autovía Pontevedra-Vigo, cuya entrada en servicio se prometió para el 2010, ya tiene luz verde de Medio Ambiente. El departamento que dirige Elena Espinosa formuló ayer declaración de impacto positiva y avaló el polémico trazado elegido por Fomento. Este trazado, que duplica en nueve de sus 23 kilómetros la autovía A-57 (futura conexión de Pontevedra con la autovía Rías Baixas A-52) había sido rechazado por BNG, PSOE y PP unánimemente en el Concello de Pontevedra.
Entidades vecinales de la zona afectada, partidos políticos, particulares y empresas presentaron 8.600 alegaciones contra este trazado. Buena parte de ellas se formularon desde la zona de Pontevedra y Ponte Sampaio que va a quedar afectada por dos autovías y por el paso del AVE. Ninguno de sus argumentos ha convencido a Medio Ambiente para cambiar el trazado. Tampoco encontró acogida la propuesta de utilizar la A-57 hasta la zona de Pazos-Amoedo y bifurcar allí la autovía en dos ramales, uno en dirección a O Confurco y a la A-52, y el otro hacia Peinador-Vigo. Esta alternativa hubiese evitado los nueve kilómetros de autovías paralelas a costa de sumar tres minutos más al viaje Pontevedra-Vigo.
La entrada en servicio de la nueva autovía había sido prometida por representantes socialistas para el 2010. Fue presentada además como la alternativa a gratuita a la AP-9 para entre Pontevedra y Vigo, después de que este recorrido quedase excluido de la gratuidad del tránsito por el puente, concedida solo para desplazamientos de la zona de O Morrazo.
Estos plazos, sin embargo, son ya papel mojado a causa de la lenta tramitación del proyecto. Ahora, será preciso aprobar definitivamente el estudio informativo (un trámite que puede durar seis meses), licitar la redacción del proyecto y adjudicarlo (entre cuatro y seis meses), elaborar el proyecto (12 meses), aprobarlo y licitar las obras (entre cuatro y seis meses) y realizarlas (de dos a tres años). En total, al menos cuatro o cinco años más de espera.