Pedrosa apela a la igualdad y al respeto en la ofrenda a la Peregrina

M.G.

PONTEVEDRA

Hizo un llamamiento a la unidad para poder afrontar los grandes retos sociales de los próximos años

11 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Tolerancia, igualdad de derechos y oportunidades, y respeto a las normas sociales y a las leyes fueron varios de los ejes principales de la ofrenda a la Virgen Peregrina que realizó ayer la diputada Teresa Pedrosa, en representación del partido judicial de Pontevedra. En un santuario atestado de gente, que ocupó hasta el último rincón libre, la dirigente provincial justificó su presencia en el templo afirmando que es posible mantener la neutralidad del Estado y a la vez respetar las tradiciones como el voto provincial, «que forman parte da historia viva e a cultura máis profunda e identitaria do noso pobo». A la hora de describir la provincia, Pedrosa señaló que Pontevedra es «rica, dinámica, nova, culta e chea de enerxía».

En su discurso, Teresa Pedrosa señaló que uno de los objetivos de los gobernantes debe de ser que «todos teñan as mesmas oportunidades, unha sociedade na que ningún ser humano se sinta superior a outro». Para lograr esta meta, la diputada provincial explicó que será necesario adoptar «políticas públicas, medidas tendentes a conseguir esa igualdade real, sen discriminacións nin exclusións, sen violencia».

También recalcó su deseo de que deje de crecer el número de víctimas por violencia doméstica. Asimismo, abogó por una sociedad donde los más pequeños puedan vivir una «vida en liberdade e con igualdade» y donde no existan obstáculos ni por idioma, color de piel, sexo o religión.

Además, Pedrosa también se refirió a las consecuencias de la globalización, fenómeno que también se ha dejado sentir en la provincia. Sobre este particular resaltó: «Queremos conservar a diversidade, pero camiñando xuntos cara a unha meta común, cara a un lugar onde todos os cidadáns teñamos un sitio, onde os menos favorecidos sexan arroupados polos máis favorecidos». En este ámbito destacó la necesidad de un mayor respeto por las personas mayores, más oportunidades laborales para los jóvenes, ayudas para los discapacitados e igualdad de derechos para mujeres y hombres en el mercado laboral.

Por último, hizo un llamamiento a la unión de todos los pontevedreses para afrontar el camino «complicado» de los «años duros» que se prevén.

En el acto litúrgico, estuvo presente el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, que fue quien presidió el oficio religioso.

También acudieron al santuario autoridades provinciales como el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, alcaldes de distintos municipios, y representantes de la Escuela, la Brilat, la Guardia Civil y otros cuerpos de las Fuerzas de Seguridad del Estado, además de integrantes de colectivos vecinales y sociales.