La memoria de 2007 del organismo refleja que los asesinatos crecieron de 18 en 2006 a 25 el año pasado
03 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El fiscal-jefe de Pontevedra, Juan Carlos Aladro, tildó de «sorprendente» el número de asesinatos u homicidios registrados el año pasado en la provincia de Pontevedra. De hecho, en la memoria de la Fiscalía, presentada en la tarde de ayer, se refleja que el número de sucesos mortales ascendió de 18 en 2006 a un total de 25 el año pasado, lo que supone un incremento del 28%.
«Es un aumento sorprendente», sostuvo el fiscal-jefe. «Pero no es alarmante, aunque sí son grandes cifras», apuntó. Juan Carlos Aladro señaló que, al igual que el año pasado, no se contabilizaron los homicidios imprudentes, que en 2007, fueron ocho.
A pesar de que aumentaron el número de casos de varias categorías delictivas, entre ellas, lesiones, agresiones sexuales, delitos informáticos, narcotráfico, orden público y urbanismo, el fiscal-jefe indicó que la criminalidad en general, con respecto al año anterior, «se mantiene».
De acuerdo con datos facilitados ayer por el ministerio público, el número de procedimientos judiciales en relación con lesiones intencionadas subió de 12.124 en el año 2006 a 15.115 a lo largo del año pasado. «No es un aumento muy numeroso, pero sí se ha apreciado», afirmó Juan Carlos Aladro. Sin embargo se redujeron el número de delitos con lesione imprudentes, descendiendo de 12.223 en 2006 a 9.412 el año pasado.
Por otro lado, el número de procesos abiertos por hurtos perpetrados en la provincia prácticamente se estabilizó, puesto que pasó de 12.079 y 12.173 en los años 2005 y 2006, respectivamente, el año pasado se registraron 12.560. Lo mismo sucedió con los robos con fuerza, ya que en 2007 se contabilizaron 5.524, 172 más que el año anterior.
En relación con los llamados delitos informáticos, el número de causas incoadas incremento, situación dada, sobre todo, por el aumento en el número de usuarios de Internet, que pasaron de 15 millones en 2005 a 20 el año pasado.
También se registró un auge en los procesos abiertos por crímenes contra la libertad sexual. De hecho, los abusos sexuales pasaron de 40 en 2006 a 60 en 2007, y las violaciones aumentaron de 1 a 3, respectivamente.
«La conclusión es que no existe un incremento serio en el índice de criminalidad en nuestro ámbito según nuestras propias estadísticas», matizó Aladro.