La intervención coincide con otra jornada en la que se registraron numerosos siniestros en la provincia La detención de un presunto incendiario en Maceda aportó ayer la nota diferenciadora para la crónica del fuego. Ourense sigue ardiendo. En la Xunta, aún admitiendo la evidenciam, restan importancia a los efectos de esta oleada, pero las cifras aportadas por otras fuentes, entre las que se incluyen técnicos y personal dedicado a labores de extinción, son escalofriantes. Sólo en montes de Verea, entre Calvos, Bangueses y Cexo, el fuego arrasó alrededor de 2.000 hectáreas, que son más de mil en el municipio de Baltar. La situación, según la valoración que hace el sindicato CC OO, está totalmente fuera de control.
PEPE SEOANE
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ROCÍO RAMOS