La CEO y la Cámara se unen para recordar al alcalde que solo buscan «el mayor beneficio» para los ourensanos»
03 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El alcalde apoyó a los empresarios en el 2007. Cuatro meses después de llegar al gobierno, el regidor se reunió con el presidente de la CEO, Francisco Rodríguez y de la Cámara, entonces Ovidio Fernández Ojea. La foto recoge aquel encuentro (el 21 de noviembre del 2007) en el que el dirigente local asumía las propuestas de los empresarios para la entrada del AVE.
La Confederación de Empresarios de Ourense (CEO) y la Cámara de Comercio han tardado 23 días en contestar a las acusaciones que les hizo el PSOE en relación a su posición sobre la integración del AVE en la capital. Aún así, y a pesar del tiempo transcurrido, ambas organizaciones emitieron ayer una nota conjunta recordando, ya no solo su primera opinión sobre la conveniencia del soterramiento de la futura estación del tren de alta velocidad, sino rechazando las imputaciones que los socialistas les hicieron por este motivo, acusándoles de hacer «seguidismo» al PP en este asunto.
La CEO y la Cámara recordaron ayer que «descalificarles» por expresar su opinión acusándoles «de seguir directrices de un determinado partido político demuestra un profundo desconocimiento de cómo se gestó la alternativa a la integración del AVE por parte de ambas entidades».
Esta respuesta se produce después de que el día 10 de octubre la ejecutiva local del PSOE, de la que es secretario general el alcalde, Francisco Rodríguez, exigía a los empresarios «que expliquen aos cidadáns o seu seguidismo sistemático das propostas e posicións políticas do PP en relación coa integración do AVE».
Incluso añadían los socialistas que «resulta incomprensible que organizacións profesionais supostamente plurais aparezan sistemáticamente alineadas coas posicións políticas da dereita».
Recordatorio
La nota de los empresarios comienza por recordar que fueron ellos los que en el otoño del año 2006 plantearon la necesidad de que el tendido de la alta velocidad ferroviaria cambiase el trazado que preveía cruzar la ciudad y, como alternativa, apostaban por una nueva variante bajo el Montealegre y soterrando la estación.
Ya en aquel momento, recuerdan la CEO y la Cámara, sus opiniones dieron lugar a acusaciones de defender «intereses inmobiliarios» que provenían de las filas del PSOE y del BNG. Sin embargo, una vez que el aclade llegó al gobierno de la ciudad, «anunció un estudio informativo para el tramo Taboadela-Ourense, bordeando la ciudad, y para la llegada a la estación empalme», según recuerdan ambas organizaciones.
Es decir, el regidor había cambiado de opinión, lo que le lleva a la patronal ahora a recordarle que ya no se perciben los «intereses inmobiliarios que decían ver antes». También aluden a que sus propuestas recibieron el respaldo «de parte de la sociedad ourensana» a través de varios colectivos, lo que les legitimaría para mantener su propuesta.
CEO y Cámara insisten en que «únicamente procuraron la mejor solución y la de mayor beneficio para todos los ourensanos, de la capital y provincia, ante una infraestructura que marcará nuestra historia y futuro».