El pulso por hacerse con el poder en el movimiento vecinal sigue en pie. Ante la moción de censura planteada por doce asociaciones contrarias a la actual directiva, el presidente de Limiar está dispuesto a utilizar todos los recursos legales a su alcance para evitar poner en riesgo su puesto de mando. «Veremos si se convoca la asamblea extraordinaria. Lo estamos estudiando con el abogado de la federación, porque a lo mejor no procede. Tampoco estamos aquí para hacer caso a sus caprichos», indicó Manuel Carnero.
Desde la óptica del presidente vecinal, el movimiento contrario a su gestión se debe a una maniobra con intereses ocultos para llegar al poder: «Están incordiando. En la asamblea, sacamos las cosas por mayoría y mucha gente no hizo caso a sus tonterías -en referencia a la moción de censura-. No sé a qué viene esto. A lo mejor están capitaneados por algunos políticos, porque se están viendo cosas muy raras. Lo que tienen que hacer es respetar los mandatos».
La moción de censura a la labor de la comisión delegada llega en la recta final del mandato de Manuel Carnero. Según lo establecido en la federación, las comisiones se forman por dos años y al finalizar el primero de ellos -en el mes de julio- el vicepresidente asume la presidencia. En este caso, Manuel Carnero tendrá que ceder la silla a Remigio González, otro veterano dirigente vecinal. «Este sistema no favorece al funcionamiento de la federación. Hay que cambiar los estatutos y poner las presidencias de cuatro años para que te dé tiempo a desarrollar tu programa», señaló el actual presidente.
Rotación en el poder
Manuel Carnero tampoco está de acuerdo con el sistema de rotación, aunque afirma que en julio lo acatará: «Lo de rotar a los presidentes se lo sacaron de la manga los anteriores dirigentes. No es bueno, pero yo seguiré haciendo mi trabajo desde la vicepresidencia. Estoy aquí para solucionar los problemas de los vecinos y trataré de seguir haciéndolo desde el nuevo puesto».
Además de la moción de censura de doce asociaciones, la última asamblea ordinaria de Limiar sirvió para certificar la baja de dos directivos, entre ellos el histórico Eladio Pérez. Esta situación provoca que se quedara con nueve miembros. Tres deserciones más provocarían un nuevo proceso electoral.