El hecho de que durante los dos últimos fines de semana se hayan producido sendos incendios en el conjunto de San Francisco ha hecho saltar las alarmas en el BNG, partido que siempre se ha mostrado beligerante con el Ministerio de Cultura por cuanto este departamento del gobierno central mantiene paralizadas desde hace dos años las obras del prometido archivo histórico y biblioteca pública. Tanto es así que ha decidido tomar medidas excepcionales, aún cuando su socio de gobierno en el Concello, el PSOE, parece mantenerse en un segundo plano en este asunto.
Así pues, el teniente de alcalde, Alexandre Sánchez Vidal anunció ayer actuaciones concretas «ante a extraordinaria e urxente gravidade dos feitos» para intentar evitar que actos vandálicos o incendios se vuelvan a producir. Entre estas medidas sitúa la necesidad de «apilar e controlar todo o material de obra perigoso que hai dentro do claustro, pechar o acceso para que non entre ninguén e manter vixiancia física para que se cumpra a lei». Estas son por lo tanto las propuestas que hizo ayer el líder del BNG después de reconocer que su formación, en el ámbito municipal, no tenía ni recursos económicos «nin responsabilidade sobre o ocurrido».
Sí las percibe claramente en el Ministerio de Cultura, organismo que mantiene paralizada una inversión de doce millones de euros y que sostiene un litigio con la constructora adjudicataria de las obras. Para Sánchez Vidal «non podemos soportar que o ministerio lle bote a culpa á empresa e a empresa ó ministerio por unha conservación do espazo que é moi deficiente».
Pago de los gastos
Precisamente, por considerar al departamento del gobierno central culpable de la situación y a la constructora responsable indirecta, el área nacionalista del gobierno local avanzó que le pasará a ambos tanto los gastos de todos los daños que se han originado como aquellos que puedan ocasionarse en el futuro por culpa de la situación de abandono del conjunto monástico.
En el mismo tono de reproches, el teniente de alcalde alude a la importancia de conservar un conjunto monumental que goza de la máxima protección -por lo menos en la catalogación oficial- y se preguntó «como pode estar unha xoia gótica a expensas de que se poidan facer este tipo de desfeitas».
De la misma forma, recordó al Ministerio de Cultura que el claustro de San Francisco «non é un coche de desguace onde cada un pode entrar e coller o que lle peta».
Protagonismo del alcalde
Tampoco se olvidó el teniente de alcalde del concello ourensano de recordar el papel que en este asunto había jugado el alcalde, Francisco Rodríguez, recordándole que «nas relacións cos ministerios non valen colgarse medallas cando hai doce millóns de euros sin executar e o propio goberno central non é capaz siquera de poñer as medidas de seguridade».
Se refería con ello Sánchez Vidal a la reunión que el pasado mes de septiembre sostuvo el regidor con el ministro de Cultura, César Antonio Molina y en el que Francisco Rodríguez dio el asunto por resuelto y las obras por desbloqueadas.
El representante del BNG le recordó ayer que «fai falla moito diálogo e moita executividade», invitando a su socio de gobierno, Francisco Rodríguez a que demuestre en este asunto «unha posición moito máis sólida e solvente». Por último, instó a Cultura a que adjudique de nuevo las obras para que se puedan retomar cuanto antes.