La capital elimina del callejero los últimos vestigios del franquismo

R. N.

OURENSE

10 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El debate sobre la memoria histórica enturbió ayer el pleno municipal. Lo que debería ser un acuerdo por unanimidad de las tres formaciones políticas -así lo habían pactado Enrique Nóvoa (PP), Alexandre Sánchez Vidal (BNG) y Francisco Rodríguez (PSOE) en un encuentro de los tres portavoces- se convirtió en un agrio enfrentamiento una vez que el edil del PP, José Araújo, desautorizó al líder de la oposición al anunciar la abstención de su formación en una moción encaminada a cambiar los nombres franquistas de las calles General Aranda, Capitán Eloy y Coronel Ceano. El edil del PP esgrimió errores de forma para variar el voto pactado. Según José Araújo, la propuesta de modificación se hizo con urgencia y sin tener en cuenta la opinión de los vecinos que se verán afectados por este cambio. Así, propuso que se aplazará la moción sobre los últimos vestigios del franquismo en el callejero para alcanzar un consenso sobre los nombres a escoger: «¿Por que tanta presa? Están xerando algo que a sociedade non está a demandar. De feito fixeron unha manifestación e estaban vostedes os dous sos (en referencia al alcalde de Ourense y al teniente de alcalde). Por iso pídolles que retiren a moción».

El cambio de guión de los populares se notó en el discurso del teniente de alcalde, Alexandre Sánchez Vidal, que comenzó felicitándose por un acuerdo que presumía «unánime» e «histórico» para la ciudad y acabó pidiendo al Partido Popular que rompiese las ataduras con la dictadura: «Sempre teñen excusas peregrinas para non pechar a páxina máis negra da historia. Pídolles que corten o cordón umbilical que lles une a esa páxina».

Ante las críticas de Sánchez Vidal, Araújo se defendió con sorna: «Están obsesionados. Ninguén do PP ten conexións con isa etapa. Así que quite esa pose de 'San Bernando' triste porque non a cre ninguén».

El PSOE defendió el acuerdo y sugirió que la futura ronda bulevar de la ciudad lleve el nombre de Manuel Suárez, alcalde socialista fusilado en el 36 por el coronel Ceano Rivas.

Subdelegación

En la sesión de ayer también se aprobó, en este caso con el voto favorable de las tres formaciones, el acuerdo que permite retirar el escudo franquista situado en la fachada de la sede de la subdelegación del Gobierno, en el parque de San Lázaro.