El futuro de la estación depuradora de la capital parece seguir ligado a Reza. A la espera de que finalice el estudio técnico para el nuevo emplazamiento, el Concello de Ourense reconoce que no existen en las riberas del río Miño ubicaciones que cumplan con la normativa del Reglamento Municipal de Actividades Molestas, Insalubres y Peligrosas. Así lo afirmó el edil de Medio Ambiente, Demetrio Espinosa: «A cidade de Ourense non conta cun espazo que poda cumplir taxativamente a lexislación».
La norma a la que se refiere el concejal socialista, y que ha servido de fundamento jurídico para las dos sentencias judiciales que ilegalizan la actual ubicación en Reza, indica que no puede haber ningún núcleo poblacional en un radio de dos mil metros. «Trazar un círculo na cidade de dous kilómetros e que no interior non haxa unha vivenda é imposible», explicó Demetrio Espinosa.
Ante esta situación, el gobierno actual ha decidido recurrir al concurso puesto en marcha por el anterior gobierno del Partido Popular para encontrar una solución definitiva. A la espera de las conclusiones de la empresa bilbaína Fulcrum, el edil de Medio Ambiente aclara que Reza es una alternativa a tener muy en cuenta (cinco de las ocho que se incluían en el pliego de condiciones del estudio de ubicación insistían en esta localidad como mejor opción). «Aínda que non vai ser vinculante, será prioritario o resultado deste estudio», explicó el socialista Demetrio Espinosa.
Presupuestos
En el reparto económico para la ciudad, los Presupuestos del Estado incluyen una partida de 5,8 millones de euros para la planta de aguas residuales. Esta cantidad, muy lejana a los cuarenta millones que los socialistas aseguraron tener comprometidos para acometer una nueva estación para la capital, es defendida por el concejal socialista: «Temos o compromiso de máis diñeiro. É evidente, que os que sairon agora son os executables dentro da anualidade de 2008. Por iso esta partida é máis que válida».
Según las previsiones realizadas por el gobierno local, a finales de este año se decidirá el emplazamiento definitivo, se realizarán los trámites administrativos de carácter urbanístico para después acometer la redacción del proyecto y su posterior período de exposición pública y alegaciones. Todos estos pasos hacen que la ejecución del proyecto no sea inminente y, en ningún caso, se comenzará en 2008. «Que a xente non pense que a execución do proxecto será inminente, xa que hai que pasar unha serie de trámites. Por iso nos vamos máis alá no tempo».
Estudio de alternativas
En la actualidad está en marcha el estudio de alternativas de ubicación que fue encargado a la empresa Fulcrum, que presentó doce variantes a la ubicación actual (ocho de ellas ya estaban incluidas en el pliego de condiciones). De las ocho opciones que marcaba el pliego y que fueron presentadas, en su momento, por la Confederación Hidrográfica del Norte cinco insistían en el mismo emplazamiento con pequeñas modificaciones.
De las tres propuestas que presentaban alternativas diferentes a esta localidad ubicada en la margen izquierda del río Miño, dos la trasladaban a la ribera derecha -en un terreno dotacional a la altura de Quintela de Canedo y en Rochín (Untes), mientras que la última posibilidad la desplazaba de nuevo a la margen izquierda, en este caso en una parcela del Concello de Barbadás.