El Fresh Weekend reúne a 10.000 aficionados a la cultura electrónica
03 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Antes de abrir las taquillas, los organizadores del festival Fresh Weekend, que arrancó ayer a mediodía en Cerceda, habían vendido 8.700 entradas, que, con casi total seguridad, pasarán de las 10.000 a lo largo del fin de semana.
A primera hora de la tarde, las instalaciones del Aquapark de O Acevedo ya rezumaban ambiente de cultura electrónica por los cuatro costados. En las zonas de acampadas habilitadas no quedaban casi huecos y la hilera de vehículos aparcados se extendía varios kilómetros. Dentro, en la concentración que aspira a convertirse en el Benicasim del norte de España, Ubi, Tonny House, Fresquitos y DJ Jorge fueron los encargados de romper el hielo de uno de los pocos acontecimientos en los que se puede escuchar la música más contundente con los pies en una piscina.
En cuanto sus platos empezaron a girar, los clubbers o aficionados a la cultura electrónica, que ya se contaban por miles, empezaron a dirigir sus miradas hacia las cabinas. Los ritmos elaborados a bases de BPM (golpes por minuto) llenaban un espacio único en el que los toboganes y los juegos infantiles se mezclaban con los millares de vatios que salían de las torres de altavoces. La euforia iba en aumento con cada una de las mezclas y la velocidad de la fiesta no paraba de subir. La llegada de algunos referentes, como Kevin Saunderson o Alexander Kowalski, acabó de completar el prólogo perfecto para el medio centenar de actuaciones de hoy.