El reconocido director británico ofrece hoy en A Coruña, junto a los English Baroque Soloists y el Monteverdi Choir, la «Misa en si menor» de J. S. Bach
04 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.John Eliot Gardiner (Dorset, Inglaterra, 1943) y sus dos célebres agrupaciones, los English Baroque Soloists y el Monteverdi Choir, para muchos el mejor coro del mundo, han estado ensayando en los últimos días en Londres su actuación de hoy en el Teatro Colón (20.30 horas), de A Coruña. Con la Misa en si menor de Bach, el Xacobeo Classics ofrece la primera de varias obras maestras que exploran el sentido más hondo y espiritual de la música.
-Usted descubrió el Camino de Santiago en el 2004, cuando lo recorrió por primera vez con sus conjuntos y grabaron un disco, «Santiago a cappella», que tuvo un gran éxito. ¿Qué le aportó la experiencia?
-La verdad es que fue muy emocionante, una experiencia inspiradora. A lo largo del Camino fuimos haciendo música en distintas iglesias, donde nos encontrábamos con todos aquellos peregrinos que a veces las llenaban solo para oírnos. Interpretar música del gran siglo de oro español en lugares donde habitualmente no suele hacerse resultó muy enriquecedor incluso para mí, que no soy católico.
-Y ahora, en otro año santo, regresa a Galicia con Bach, su compositor de cabecera, para ofrecer unos de sus mayores logros artísticos, la «Misa en si menor». ¿Qué es lo que convierte a esta obra en algo tan especial?
-Estos últimos días, mientras ensayábamos la obra en Londres para el concierto de hoy en A Coruña, he vuelto a reflexionar mucho sobre este asunto, y creo que lo fundamental es que el mensaje de Bach es tan claro que no necesitas ser creyente para comprenderlo y que te conmueva. Cualquier persona de cualquier raza puede entender su grandeza. Hasta su época no se había compuesto nada parecido, de esa magnitud, y si es cierto que cumple con una función litúrgica lo es también que cuenta una historia; el elemento narrativo le otorga una dimensión épica. Musicalmente, ofrece además una síntesis de todos los estilos que Bach utilizó durante su vida, pero sin perder un ápice de personalidad. En cada compás reconocemos su sello característico.
-¿Ya ha terminado el libro que está escribiendo sobre Bach?
-¡Aún no! Espero poder hacerlo, porque no existe mucha información acerca de Bach como hombre. Conocemos su música, pero se ignora casi todo sobre él.
-A usted, que pasa por ser uno de los más cualificados adalides de la interpretación original, ¿le molesta que se pueda tocar hoy a Bach con instrumentos modernos?
-Para nada, no soy un fanático de la interpretación con criterios historicistas. Si alguien quiere hacerlo me parece bien, aunque ese no sea mi estilo.
-Usted fundó los English Baroque Soloists y el Monteverdi Choir hace más de treinta años y siguen manteniéndose entre los mejores del mundo. ¿Cómo se logra eso?
-Manteniendo el equilibrio entre la debida lealtad que debe surgir entre nosotros a través de tantos años de colaboración y la máxima exigencia profesional. Nos renovamos constantemente con gente joven. Cada uno de nuestros músicos sabe perfectamente que hay otros tan buenos o mejores esperando la oportunidad para ocupar su puesto, y eso hace que en cada compromiso estén dispuestos a dar siempre lo mejor.
-Viene mucho a España, pero el de A Coruña será su primer concierto, ¿no?
-Desde los sesenta, en que ya venía con mis padres, he vuelto a España un montón de veces. Me encanta Andalucía, y desde que conocí el Camino también soy un gran admirador del norte. Recientemente he descubierto además ciudades como Ávila y Toledo. En A Coruña solo había estado otra vez, de paso para actuar en Santiago, así que el de hoy será mi primer concierto en esta ciudad. Tienen ustedes un país maravilloso.