«Mis películas son mi mundo»

ANGÉLICA MARTÍNEZ

CULTURA

La versión en 3D de «Alicia en el País de las Maravillas», una visión muy particular del clásico de Lewis Carroll interpretada por Johnny Depp, es una de las películas más esperadas del año.

16 abr 2010 . Actualizado a las 11:58 h.

Alicia en el país de las maravillas está directamente inspirada en las entrañables novelas de Lewis Carroll, aunque Burton se permite la libertad de convertir a la protagonista en una joven de 19 años para una historia en la que participan Johnny Depp, el actor fetiche del director, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter -su esposa- y Mia Wasikowska. En Los Ángeles, la ciudad donde nació y vivió hasta que se casó y se trasladó a Londres, habló en exclusiva sobre la película.

-¿Es verdad que usted ha dicho que fue Lewis Carroll en otra vida?

-Yo, como muchos otros, respondo con admiración al trabajo de Carroll. A eso me refería cuando contesté con esa frase. Se han hecho muchas versiones cinematográficas de sus obras y solo espero que esta sea la que más guste de todas.

-La película parece rodada dentro de un sueño. ¿Por qué quiso añadir esa cualidad a su cinta?

-El hecho de que la película sea un sueño fue lo que me impidió seguir literalmente la historia del libro. Creo que ese es el problema de las otras versiones cinematográficas, se pegan tanto a la historia que terminan perdiendo emoción. Como Carroll, yo he utilizado la fantasía para afrontar los problemas reales que plantea la historia, pero me he tomado ciertas libertades que ayudan al público a conectar con las imágenes.

-Hable de la obra escrita. ¿Qué fue lo que le llamó la atención de ella para animarse a hacer la película?

-La gente prefiere separar el sueño de la realidad, pero son dos estados que viven unidos dentro de nosotros y así lo desarrolló Carroll en su libro de una forma bella, críptica e inteligente. Uno puede analizar este libro hasta morir y nunca dejará de sorprender.

-Lewis Carroll fue un adelantado a su tiempo...

-Si sus libros se publicaran hoy nos seguirían sorprendiendo, y eso demuestra su poder. En cualquier cuento de hadas está lo bueno y también lo malo. Lo que me gustó de la Infratierra es que todo es levemente raro, incluidas las buenas personas. Eso, para mí, es algo diferente; es una parte importante de la cultura.

-Alicia es un personaje universal. ¿Le añadió presión pensar que esta es una historia que ha leído todo el mundo?

-Esa es una de las razones por las que no ha funcionado ninguna versión anterior. Hayas leído la historia o no, todo el mundo tiene una imagen o una idea al respecto. Es una historia muy popular. La razón por la que decidí rodarla es porque desde hace mucho tiempo viene capturando la imaginación de la gente.

-¿Qué ha pasado con su aversión a los efectos especiales?

-Estábamos utilizando tantos tipos de técnicas cinematográficas que sentí que tenía que inclinarme por los efectos especiales, aunque son una herramienta que no termina de gustarme. Porque al final siempre meten mano los animadores y lo importante para cualquier director es divertirse con el proceso creativo.

-¿Siempre pensó que su Alicia fuera en 3D?

-Por eso hice la película. Hace tres años, cuando el estudio me sugirió rodar este filme, pensé que sería interesante realizarla en 3D. Es el mejor viaje que puede ofrecer esta historia. La tecnología 3D ha dejado de ser un juego para convertirse en una realidad y todas las películas se hacen en este formato. A mí me intrigó desde el principio rodar un filme en 3D porque, como director, me obligaba a aprender una nueva técnica.

-¿Comparte entonces la obsesión que hay por el 3D?

-Sin duda el cine necesitaba algo nuevo, y el 3D es un paso más. Como lo fue el color frente a las películas en blanco y negro.

-Su película ha arrasado en Estados Unidos. ¿Se está convirtiendo en un nuevo rey Midas de Hollywood?

-A mí siempre me sorprende que mis películas sean un éxito o un fracaso. En algunos momentos he sido muy afortunado por conseguir el éxito y en otros menos porque he conocido el fracaso. Cuando hice Ed Wood pensé que había hecho una gran película y, sin embargo, fue un desastre financiero. Es imposible aventurar el resultado de la taquilla. Ahora que si me preguntas si he tenido suerte te diré que muchísima, ya que me han dado la oportunidad de trabajar haciendo lo que me gusta.

-Cuando Alicia se enfrenta a un dilema termina diciendo que está dentro de su propio sueño y puede hacer lo que quiera. ¿Diría que esa es su aproximación al cine?

-Es mi inspiración. No importa lo que viva dentro de la industria de Hollywood porque, cuando estoy rodando, es cosa mía, es mi trabajo. Mis películas son mi mundo y vivir dentro de ellas durante varios meses me provoca un sentimiento maravilloso. Cuando estoy dentro de esa burbuja es cuando más artista me siento.

-Y de nuevo ha contado con Johnny Depp.

-Johnny es un creativo, entiende mi lenguaje, con él puedo hablar usando referencias musicales, literarias, intelectuales. Como actor es capaz de despertar mi curiosidad con los personajes que interpreta porque sé que siempre me va a sorprender con algo. Tenemos gustos similares y una gran energía que nos mantiene juntos. No dejan de preguntarme por qué he trabajado siete veces con Johnny y es cierto que yo no doy muchos datos.

-Ha mejorado su relación con Hollywood.

-Cuando trabajas en Hollywood tienes que aprender a convertirte en el mayor mentiroso del reino. Yo no soy una persona mental en el sentido literal, no tengo todas las respuestas y me guío más por las percepciones, más por la vida surreal que por la real. Yo soy un artista, no un ejecutivo, y como tal peleo contra el sistema. Y, además, en Hollywood hay gente que está dentro del sistema y a la vez pelea contra el sistema.

-Se le preguntaré entonces de otro modo. ¿Se ha convertido en un director comercial?

-Si hay algo que me mantiene medio sano mentalmente es, precisamente, que no analizo nada de todo eso. Yo no quiero convertirme en una cosa, no soy un objeto, yo quiero seguir siendo un humano. Trato de recordar que me gusta mi trabajo y no pienso en las trampas que me rodean.

-¿Le pidió el estudio que «Alicia» fuera una película comercial?

-Esta es una película de Disney y eso conlleva una responsabilidad. No voy a llevarme el dinero y luego hacer una película rara. ¡Es que si hago eso, luego no vuelvo a trabajar! Desde el principio supe que era una película de Disney y que la tenía que tratar como tal. Aunque tal vez me haya salido más oscura de lo que ellos esperaban.