Pelotón de guapetonas

M. A. F.

CULTURA

Las chicas protagonistas, escasas de ropa, son el gran atractivo de la cinta de Hendler.

04 dic 2009 . Actualizado a las 11:38 h.

Siendo educados, a esto se le llama tocomocho, pero en clave de Hollywood es otra salchicha servida en papel de celofán para acompañar de un refresco y facilitar a la parroquia teen una suelta de hormonas acumuladas durante la semana o, si se prefiere, después de haber superado el empacho de Crepúsculo: luna nueva. Uno se imagina a una consultora especializada analizando el guión de Hermandad de sangre antes de meterlo en el horno, cortando aquí y pegando allí, para servir un plato de consumo fácil en taquilla. Como se da la triste casualidad de que el mercado del terror está más saturado que la playa de Silgar en Sanxenxo un 15 de agosto, a los productores se les encendió la bombilla para lucir a un abanico de guapetonas, unas ricuras, y pintarlas como siniestras de aúpa, sacarlas con un poco menos de ropa de lo habitual, obligarlas a miradas y posturas insinuantes, bebiendo como esponjas y en posición horizontal si es posible, y, hala, triquitraque?

La tal hermandad son esas que una noche de juerga se cargan a una, esconden su cuerpo y juran callar para siempre. Alucina, vecina.