El catedrático de la Universidade de Santiago Luis Hueso, destacó la vinculación de Felipe-Senén con Chamoso: «Fue uno de sus discípulos», y apuntó que la Academia de Bellas Artes ha intentado ofrecer «diferentes muestras de la importancia de Chamoso para el mundo cultural gallego y español»; Hueso recordó asimismo las cinco exposiciones promovidas desde la institución sobre la defensa del patrimonio de este arqueólogo nacido en La Habana, hijo de unos emigrantes ourensanos y que a los cuatro años ya regresó a sus tierras paternas en Moldes, concello de Borobás. «Son estos los paisajes preferidos por Chamoso, la casa paterna de la que parte y a la que regresa con frecuencia, en cuanto puede, y a los que retorna definitivamente», afirma Senén, antes de recordar que el futuro arqueólogo hizo los estudios de bachillerato en una Pontevedra «que por aquellos años irradiaba cultura».
Los académicos destacaron tanto los textos de Chamoso recuperados -«algunos son muy difíciles de encontrar»- como otros «que quedaron inéditos, quizá porque estaban pendientes de una última corrección que nunca llegó», escribe Mercedes Goicoa. Entre estos textos inéditos están los titulados Proyecto de instalaciones de las salas de la planta baja del Museo de las Perigrinaciones de Santiago de Compostela, escrito en 1976, así como Avances para un estudio sobre la interpretación del paisaje a través de la historia del arte, este sin fecha, al igual que el Proyecto para museo histórico-arqueológico del castillo de San Antón, La Coruña.
Además del libro y la exposición, la academia ha organizado un ciclo de conferencias en su sede, en la que hoy intervendrá Soraluce Blond y los días 12 y 19 habrá sendas mesas redondas sobre museos y arqueología, respectivamente.