Para Nélida Piñón, este volumen de sus memorias deja abierta la posibilidad de nuevos capítulos para contar algunas de las cosas que en este quedaron fuera. Entre ellas la relación de la escritora con la generación del denominado bum de la narrativa hispanoamericana.
La escritora brasileira apunta que, cuando se habla de Borges, Onetti, García Márquez, Cortázar o Vargas Llosa, habría que incluir a Carmen Balcells «como aglutinadora de esa generación irrepetible». Pero la relación con los escritores brasileiros no es la misma que con el resto de los latinoamericanos. Piñón señala que los escritores de su país son «tipo cangrejo, no nos gusta arriesgarnos en el océano ni tenemos la práctica del exilio voluntario que ellos tenían».
Nélida Piñón apunta la fría acogida que recibió en los años ochenta su novela A república dos soños, mejor recibida en países distintos de Brasil. Su autora atribuye una parte del desprecio que padeció en su país esta novela sobre la inmigración, en gran parte la gallega, «al hecho de que el libro estuviera escrito por una mujer». Según Piñón, «los hombres se sintieron incomodados».
La escritora también rechaza las especulaciones sobre la posibilidad de que gane el Premio Nobel.