Un rodaballo gigante que se acabó en un abrir y cerrar de ojos

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ANA GARCÍA

14 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Es una preciosidad. Uno de esos ejemplares que se salen de lo común y que de vez en cuando un pesquero descarga en alguna de nuestras lonjas. El de la imagen fue subastado en Malpica y los propietarios del restaurante Casa Antonio de la localidad pagaron algo más de 500 euros por este rodaballo de 12,3 kilos de peso. «Es un tamaño de pescado que se ve pocas veces y siempre produce un efecto llamada entre los clientes. Es una inversión importante, pero se acaba muy rápido», comenta Carlos Pardo Tasende, que regenta el negocio con su pareja, Sonia Antonio Rey. A pesar del apellido de ella, el restaurante se llama Casa Antonio no por ese motivo, sino que ya era conocido así cuando se hicieron cargo del local en mayo del 2023. Recuerdo que antes se llamó Isidoro y era uno de los locales enfocados al producto de la Costa da Morte más populares. «Estamos muy contentos, es nuestro primer negocio propio, pero llevamos toda la vida en hostelería. Cuando trabajaba en La Sartén, en A Coruña, recuerdo que tuvimos una vez un rodaballo de 17 kilos», comenta. Hace unos meses, en la ría de Ares capturaron uno de 14 kilos; en Ons, hace seis años, otro que pasaba de los 13; y en Portonovo, uno de 11 no hace demasiado tiempo. Son joyas que esconde nuestro mar. 

A 40 EUROS LA RACIÓN

«Cuando ofreces piezas como esta, además de los clientes habituales, hay gente que se desplaza para probarla», destacan. El lunes, cuando hablamos, ya habían despachado la mitad y a estas alturas solo queda el recuerdo, se acabó en un abrir y cerrar de ojos. «Lo pusimos a 40 euros la ración y explicamos a los clientes que, al ser una pieza tan grande, cada una es de medio kilo de pescado. Da para unas 15 raciones. La gente que lo probó dice que le gustó mucho y que estaba muy sabroso», informa Carlos, natural de la propia Malpica. Sonia, su mujer, es de Zas. No demasiado lejos. Su especialidad son los pescados, mariscos, carnes y arroces. Los peixes los hacen a la plancha, al igual que en el San Francisco, otro local cercano que está sobre el mar. Hace unas semanas estuve allí y tomé un coruxo que estaba espectacular. Mención aparte merece Material, cuya apuesta también es por el producto local, pero a la brasa. «No conozco ningún sitio que trabaje con fuego que funcione mal», analiza Antonio Amenedo, del pazo de Santa Cruz de Mondoi y colaborador de Radio Voz que fue quien me habló del rodaballo gigante. En los últimos tiempos aparecieron meros de más de 50 kilos que disfrutaron los clientes de los restaurantes Destapa de A Coruña y Porto dos Barcos en Oia, entre Baiona y A Guarda. Gigantes del mar que esperemos sigan apareciendo aunque sea de manera esporádica. Ahí tienen a Carlos y Sonia intentando sostener el rodaballo, que guardaron en cámara unos días hasta que estuvo óptimo para su consumo. Lo que sucede es que, en cuanto se pusieron a ofrecerlo, se acabó en un abrir y cerrar de ojos aunque fuese a 40 euros la ración. Vista la categoría y exclusividad del ejemplar, la procedencia cercana, y los precios disparados de la materia prima de máxima calidad, hasta no parece demasiado caro el precio que le pusieron. Una pena que se haya acabado tan pronto. A esperar al próximo.

Cuando ofreces piezas como esta, hay gente que se desplaza exprofeso con el objetivo de probarla.