Cenar en italiano o desayunar en inglés, propósitos para el nuevo año

YES

MARCOS MÍGUEZ

13 ene 2026 . Actualizado a las 16:26 h.

Café o té los miércoles por la mañana, en inglés. O bien una cena el jueves en la que puedes colaborar con el cocinero cortando cebolla o batiendo la bechamel, pero siempre hablando en italiano. «Son programas de idiomas que combinamos con la gastronomía, que tienen mucho éxito y que lanzamos ahora para que sean propósitos interesantes para el nuevo año», destaca David Sánchez. Junto con su mujer, Ana Fariña, abrieron el negocio Pencil & Fork Galicia en la céntrica calle Alfredo Vicenti de A Coruña cuando empezábamos a salir de la pandemia. «Es un espacio multiusos donde promocionamos la cultura a través del arte, la gastronomía... Hay personas que vienen a tomar un café y grupos de amigos que alquilan el local en plan txoko para preparar sus comidas y pasar un rato agradable», apunta su fundador. Las seis sesiones de desayuno de los miércoles son de una hora de duración e incluyen la bollería. «Empezamos a las diez de la mañana y no solo es llegar allí y empezar a hablar en inglés. Cada día planteamos un tema sobre el que se generan conversaciones entre el grupo de seis personas, que es lo máximo que admitimos, y hay una profesora bilingüe con ellos. El perfil para estos talleres suele ser el de personas jubiladas que disponen de tiempo libre a esa hora de la mañana y el precio es de 99 euros, que incluye todo», resume.  

DE LONDRES A GALICIA

David es oriundo de Ávila, químico, y vivía en Londres. Se dedicaba a la formación de los trabajadores de una empresa con sede en Chicago, lo que le obligaba a estar gran parte del año viajando. «Quería asentarme y me enteré de que el ayuntamiento londinense daba unas ayudas a través de un programa para emprendedores. Montamos un proyecto para aprender español haciendo tapas, es decir, lo enfocamos desde el principio al tema de los idiomas y la cocina», recuerda. En tierras británicas se fraguó lo que hoy es Pencil & Fork y también fue el lugar donde conoció a su mujer, que es gallega. Por eso decidieron venir a Galicia y poner en marcha algo parecido porque en Londres, dice, fue algo que les dio muchas satisfacciones. En su página web explican el abanico de posibilidades que ofrecen en su local, con las novedades que les citaba al principio. «El programa de las seis cenas italianas de los jueves cuesta 174 euros y dura dos horas. Es de cocina colaborativa, es decir, el cocinero te va pidiendo que lo ayudes, pero hablando en italiano, y eso hace que te familiarices con el idioma. Aquí viene gente de todas las edades», informa.

De Londres a Galicia en un local coqueto en el que la equipada cocina del fondo es un elemento clave. «Estamos muy contentos con la respuesta de la gente y, sobre todo, vemos cómo los asistentes disfrutan y están de buen humor, ya sea en una cata de vinos gallegos o en las escapadas que hacemos con americanos a comprar productos al mercado y cocinarlos aquí. En casi cinco años no tenemos ni una sola experiencia negativa», asegura. Lo mismo que algunos tienen como propósito para el año nuevo cenar en italiano o desayunar en inglés, David y Ana también se marcan objetivos para el 2026. «Queremos replicarlo en otras ciudades y ya trabajamos en un proyecto piloto en Barcelona. La expansión es nuestro propósito», avanza.