Una excursión para conocer los lugares reales de la novela de Domingo Villar. «Apenas le damos difusión a la ruta literaria porque se agotan las plazas enseguida», reconocen desde el ayuntamiento
25 ago 2023 . Actualizado a las 22:06 h.La mañana, otoñal. El sábado 19 de agosto Nigrán se despertó con lluvia, tan fina como persistente. Para las 10 estaba fijada la cuarta y última ruta literaria en homenaje a Domingo Villar y su novela A praia dos afogados, que se desarrolla en Panxón y su entorno. «A raíz de la muerte del escritor, el verano pasado lanzamos esta propuesta de manera experimental. No hacía falta apuntarse ni nada y se presentaron 150 personas y a la segunda más de 200», explican desde el concello de Nigrán. Ante semejante éxito, este año presentaron un cuidado folleto en Fitur con un plano en el que se indica dónde está situado el puerto de Panxón, la playa de la Madorra, donde aparece el cadáver y el inspector Leo Caldas comienza la investigación, el imponente Templo Votivo del Mar de la localidad o el bar El Refugio del Pescador, un clásico que, por desgracia, este año no levantó la verja a la espera de que alguien se haga cargo del negocio. Allí delante de lo que en su día fue una carpintería de ribeira, me encontré con la guía y un numeroso grupo de personas, todas con chubasquero y paraguas, y con las mismas ganas por conocer los lugares reales de la novela de Domingo Villar a pesar de la meteorología. «Casi no lo promocionamos porque se agotan las plazas enseguida», reconocen desde el ayuntamiento. «Para mí, como guía, es mejor este sistema de un grupo máximo de 30 personas. Me da para explicar mejor las cosas», apunta Rosa María Leiro, guía oficial de turismo y encargada de dirigir estas rutas que nadie se quiere perder. Hay lista de espera para seguir los pasos de Leo Caldas.
EN LO ALTO DE MONTEFERRO
Los que acuden son turistas que pasan unos días en este rincón maravilloso de la costa y otros son lugareños con ganas de conocer algo más la historia de su zona. «Al principio les hablo de la figura de Domingo Villar y de su relación con Panxón. Hablé con sus hermanos, que me ayudaron a conocerlo mejor. La gran mayoría se leyeron el libro y otros solo vieron la película. Me da igual, aunque mejor es que conozcan la obra», analiza la guía, que anima a los participantes a ir leyendo textos del libro en las distintas paradas. Para ir al faro de punta Lameda, en los bajos de Monteferro, y al monumento a la Marina Universal, en lo alto de esta península, los de la ruta van en bus porque si no sería demasiado exigente y larga la experiencia. Monteferro, que se adentra en el mar y separa Panxón de Patos, esconde cantidad de secretos y tiene infinidad de rincones por descubrir. El año que viene se cumple un siglo de la colocación de la primera piedra del citado monumento en el que hay unas placas de mármol que explican el motivo de su construcción. Hay una que es especial, sus autores le añadieron el nombre, Marmolería Sousa, Vigo «Es uno de los primeros carteles publicitarios», comenta con buen humor Rosa, la guía. Cuando termina la ruta, que sigue los pasos de Leo Caldas, tiene preparada una sorpresa especial. «El final es emotivo y no lo quiero desvelar porque se perdería la magia. Hay que esperar al año que viene», sentencia desde este paseo literario de Nigrán en el que hay una placa dedicada a Francisco Fernández del Riego, losetas que indican los títulos de los libros de Carlos Casares, y todavía se percibe la presencia de Domingo Villar.