Iván y Claudia se casaron el día de Fin de Año

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MARCOS CENAMOR

Esta pareja planeó casarse con dos meses de antelación, y confiesa que nunca pensaron que pudiese salir tan bien

07 ene 2023 . Actualizado a las 12:22 h.

Dieron la campanada. Tomaron las uvas y sellaron su amor. Y fue un éxito. A esta sorprendente boda en Fin de Año no faltó casi nadie. «Se nos fue de las manos. Al principio pensamos que mucha gente nos iba a decir que en esta fecha tenía otros compromisos y que no podría venir. Pero asistieron 180 adultos, 30 niños y solo hubo 14 que no acudieron a la cena y se apuntaron a la barra libre posterior», explica la novia, Claudia Barravecchia. Ella fue la de la idea. «Siempre quiso casarse el 31 de diciembre, y además, en Navidad es cuando está por aquí la familia que vive fuera», apunta Iván Barrós Álvarez, el novio. Ella es mitad gallega y mitad italiana, aunque lleva aquí desde niña. Una fusión bastante habitual. A la hora de tomar la decisión también influyó el hecho de que el año pasado empezaron enero confinados al dar todos positivo en covid. Hace dos meses, con poco margen de tiempo para organizar todo, tomaron la decisión. El sábado pasado celebraron una familiar fiesta de Fin de Año que terminó en boda. 

Claudia, de 37 años, es enfermera de urgencias, e Iván, de 42, es profesor de Educación Física en un colegio de Paiosaco, y echa una mano al histórico equipo de fútbol del Victoria de A Coruña. «Es una forma de devolver todo lo que me dieron», dice. Son padres de dos niñas, una de 21 meses y otra de 4 años. «Decidimos formalizar la relación. Por eso organizamos la fiesta, el 9 de enero iremos al notario y después de luna de miel», explican. Aunque no tuvieron mucho tiempo para preparar el enlace, contaron con muchos colaboradores. Hablan maravillas de todos los que les ayudaron. Para empezar, de Ana, su persona de contacto en Palexco, el recinto donde tuvo lugar la celebración de cuya parte gastronómica se encargaron Fran Carreira y Fran Cousillas, de Boketé. «Todos estuvieron genial. También Xan y Brais Djs (Bailoteo), la empresa Mundocio, que montó actividades para los pequeños; Conchi, de Alba floristería, la estilista Iria Carro, y Marcos Cenamor y Tatiana Oller, encargados de captar las mejores imágenes. Al tratarse de una fecha tan singular, el traje del novio fue dorado y con brillos y, en lugar de vals, bailamos música disco», comenta Claudia sonriente. 

UN VESTIDO DE FIESTA

Esta semana, y antes del viaje de novios, regresaron a sus respectivos trabajos. «Soy tan feliz. Todos nos dicen que se lo pasaron genial. Empezamos muy tarde, en octubre, con los preparativos, y nunca pensamos que pudiese salir tan bien. Y no lo hicimos así por llamar la atención o por hacer algo diferente. Es que siempre nos gustó», destacan. Lo curioso es que en el mismo recinto se celebró la típica fiesta de Fin de Año con centenares de asistentes. «Tenía un poco de miedo por este hecho, pero nosotros estuvimos en una planta diferente y ni nos cruzamos. Eso sí, nuestra decoración también era la típica de los 31 de diciembre y no tanto la de las bodas», apuntan. Su hija de 4 años se convirtió en la estrella de la noche con un baile nupcial infantil muy divertido. «Animamos a la gente a que llevase a sus hijos para que fuese una fiesta más familiar y se superaron las expectativas», aseguran. Campanadas, uvas, cotillón, baile, y hasta chocolate con churros. En esta boda de Fin de Año hubo de todo, pero sobre todo reinó la felicidad. Habrá que ver qué hacen Iván y Claudia dentro de 365 días. El 2021 lo despidieron en casa con coronavirus; el 2022, en Palexco, con boda y doscientos amigos, y el 2023... Son una caja de sorpresas.