Un control diario para equilibrar las cargas de trabajo

Eduardo Carballeira DOCTOR EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL DEPORTE

YES

Marcos Míguez

21 ago 2021 . Actualizado a las 08:24 h.

Realizamos una monitorización de parámetros relacionados con el bienestar, la carga interna y la carga externa de Álex. El control de estas tres dimensiones nos proporcionó información muy útil a la hora de valorar si se estaba aplicando las cargas de entrenamiento adecuadas, y en caso de existir alguna desviación muy notable sobre los planificado, seríamos capaces de identificarlo y modificar lo necesario en el programa de entrenamiento o intervenir sobre los hábitos que pudieran estar interviniendo (nutrición, descanso y sueño, control del estrés...). La carga interna hace referencia a cómo experimenta el organismo durante los días de entrenamiento. Esta se midió empleando la percepción del esfuerzo en una escala de 0-10, donde los valores más altos eran indicadores de un alto esfuerzo. Además, Álex llevaba un pulsómetro durante los entrenamientos que enviaba los datos al software de control (trainingpeaks), pasando a formar parte de una puntuación de esfuerzo que combinaba estos datos de frecuencia cardíaca con otros disponibles.

Tengo que decir que, lejos de ser lo habitual, el programa de Álex se adaptó perfectamente a las cargas de trabajo, no hubo que hacer grandes desviaciones del programa. ¿Será por qué tenía un equipo de profesionales trabajando de forma coordinada para él? Pues seguro que si. El realizó menos carga al principio del programa y fue incrementando poco a poco su carga externa (intensidad, volumen, frecuencia) de entrenamiento. El análisis de la variabilidad de la frecuencia cardíaca (no confundir con los valores de frecuencia cardíaca por minuto) nos proporcionó una estimación de cómo se estaba adaptando su sistema nervioso autónomo en su cometido de modular la función del corazón. Aunque la frecuencia cardíaca no cambió considerablemente a lo largo del ciclo de entrenamiento, si hubo un incremento de la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), lo que nos indica que la rama del sistema nervioso autónomo (la rama parasimpática o nervio vago) que se encarga de las respuestas de relajación y recuperación incrementó su actividad. Esto se traduce en que ahora tiene un corazón más sano, que se adapta mejor a las posibles amenazas que tienen origen en las diferentes fuentes de estrés diario, es decir que, si mantiene sus hábitos, vivirá más años y tendrá mejor calidad de vida durante esos años.

En la imagen se puede observar como la línea naranja alcanza picos más altos y de manera más fecuente hacia el final del período de entrenamiento. Está línea naranja se ha construido uniendo los puntos que representan la medición de la VFC cada día por la mañana al levantarse (medición de 1 minuto). También se puede observar como la frecuencia cardíaca representada por la línea azul, se mantuvo más o menos constante a lo largo del período de entrenamiento, para observar cambios en la frecuencia cardíaca de reposo quizá necesitaríamos un período de tiempo mayor.