Clara Lago: «Dani y yo llevamos separados dos años, pero nuestro amor es incondicional»

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ANTONIO RUBIAL

Empezó a los 10 años porque se «enamoró» de Penélope Cruz y desde entonces ha ido encadenando películas. Ahora interpreta a una subdirectora de un periódico en «Crónica de una tormenta». «He dicho que no a algún proyecto de mucha pasta», señala la actriz, que ha cuidado de Dani Rovira durante su enfermedad

09 may 2021 . Actualizado a las 12:50 h.

Asegura que no es supersticiosa, que se enamoró del cine viendo a Penélope Cruz en La niña de tus ojos y que a sus padres les debe, sobre todo, vivir arraigada en el núcleo de siempre. Clara Lago (Torrelodones, 6 de marzo de 1990) ha vivido al lado de Dani Rovira todo el proceso de su enfermedad y a él se dedicó en cuerpo y alma justo cuando arrancó la pandemia. «Lo importante es que él estuviera bien», apunta cuando se siente una privilegiada porque no ha perdido a ningún ser querido durante este tiempo y ha regresado con normalidad a su trabajo. Ahora presenta Crónica de una tormenta, junto a Ernesto Alterio, una película en la que interpreta a Macarena, una subdirectora de un periódico que vive las tensiones del poder dentro y fuera de la empresa.

-En esta peli te metes en la piel de una periodista, ¿nos entiendes un poquito más ahora?

-Si la profesión es como se plasma en la peli, ¡madre mía! Hay que ser de otra pasta. La verdad es que la película habla de temas muy grandes, no solo de la parte del día a día del periodista. Me recomendaron leer El director antes de hacerla y desde luego terminé entendiendo muchas cosas, que ya me sonaban, determinadas presiones, las relaciones con la política... Es verdad que te llevas las manos a la cabeza y piensas que cómo es posible que esto funcione así, pero por desgracia sucede, aunque no en todas partes todo el tiempo. Hay muchos periodistas, menos mal, que no caen en esto. Hablamos de las altas esferas.

-Me interesa el debate que como mujer planteas: hay que renunciar a muchísimas cosas para llegar a lo más alto. ¿Tú has notado esa presión?

-No la he notado, pero porque yo no he tenido de momento ese deseo de ser madre, entonces no he tenido que renunciar por el hecho de ser mujer. En mi profesión siempre está ese miedo, como es tan inestable, de que un día estás arriba y otro se olvidan de ti y te dejan de llamar. Para las actrices ese miedo a ser madre y que de pronto desaparezcas del mapa un año, y a lo mejor ya no te llamen más, se agrava. Es una renuncia muy grande.

-¿A ti te han pisado mucho?

-No, no en general. Me siento muy afortunada, no me puedo quejar de la carrera que llevo. He tenido personajes protagónicos, otros secundarios, pero interesantes. Claro que desde fuera veo que todavía hay un camino por recorrer en este sentido de la lucha como mujer, en esta profesión y en otras muchas.

-Tosar me dijo una vez que le habían ofrecido mucha pasta por un trabajo y dijo que no. ¿A ti te ha pasado?

-Sí, sí, un par de veces. No te hablo de una película de Hollywood tipo Los vengadores, pero sí alguna vez me han ofrecido alguna serie de televisión en la que cada capítulo era mucha pasta, pero decidí que no por otros motivos.

-¿Profesionales?

-Sí, prefiero no blindarme tanto tiempo y confiar en que algo que me apasione más va a salir. O a veces es por algo tan sencillo como que no me veo. Es muy intuitivo: ‘No me veo haciendo este personaje, no conecto’. Los motivos por los que decir que no pueden ser personales y profesionales, pero, bueno, también tienes que poder permitirte decir que no. Es un gran privilegio poder decir que no en este momento.