Mónica López: «Cuántas veces avisé de la lluvia y la que se mojaba era yo»

Ha cambiado las borrascas y las ciclogénesis explosivas por las tertulias políticas y los sucesos. Tras más de veinte años, abordando la información del tiempo, Mónica López afronta un nuevo reto: pilotar durante cinco horas el magazine matinal «La hora de la 1»: «Era una oportunidad que no podía dejar escapar y estoy feliz».


Es disfrutona, vive al día y tira pa´lante con lo que le echen: «Y sí, siempre me mojo, en todos los sentidos», asegura riendo. Mónica López (La Seu d'Urgell, 1975) ha cambiado los mapas del tiempo y la interpretación de las isobaras por las mesas políticas, las entrevistas y los datos económicos: «¿Cómo iba a decir que no? ¿Por miedo a no dar la talla? Me gustan los retos, aprendo mucho». Tras más de veinte años vinculada a la información del tiempo, primero en TV3 y desde 2008 como directora del departamento de meteorología de Televisión Española, Mónica López está feliz por haber cambiado el rumbo de su carrera profesional: «El peor momento cuando suena el despertador a las cuatro de la mañana, pero eso dura poco. Eso sí, a las nueve y media de la noche, a dormir, si no, no aguanto y tengo que estar al cien por cien». 

-Llevas ya dos meses al frente del magazine matinal La hora de la 1. ¿Cómo estás afrontando esta nueva aventura profesional?

-Estoy muy contenta y me siento bastante satisfecha, porque ha supuesto un gran reto para mí, era una oportunidad, un tren que no podía dejar escapar. Cuando Rosa Mª Mateo me propuso ponerme al frente de un programa de cinco horas, mi primera reacción fue de sorpresa, porque no me lo esperaba, la verdad. Pero no me lo pensé dos veces, dije que sí de inmediato. En el fondo, me apetecía embarcarme en un nuevo proyecto. 

-¿No has sentido vértigo al pasar de dar la información del tiempo, en un formato cerrado, a conducir un programa de larga duración en el que tan pronto abordas la información política, como los temas sociales y los sucesos? 

-Un poco sí, porque durante años he contado la previsión del tiempo y ahora hablo de todo, pero al final el objetivo es el mismo, comunicar de forma sencilla y amena para que les llegue a los telespectadores. De todas formas, llevaba meses participando como tertuliana en el programa A partir de hoy con Máxim Huerta y fue ahí donde se fijaron en mí y descubrieron que podía tener otros registros. Por otro lado, no estoy sola, aunque sea yo la que dé la cara, cuento con un equipo fantástico y muy potente, que me respalda desde el minuto uno y que hace posible que el programa salga adelante cada día. 

-¿Eres de las que siempre se tira a la piscina?

-Sí. Me gustan los retos, porque me hacen crecer y siempre se aprende mucho. A lo largo de mi carrera, siempre he dicho sí cuando me han propuesto nuevos e interesantes proyectos. El último, cuando me propusieron venir a dirigir el departamento del tiempo en Televisión Española. Y ahora, ¿cómo iba a decir que no? ¿Por miedo a no dar la talla?, ¿por comodidad?, ¿por dejar un buen horario para levantarme a las cuatro de la mañana? Era una oportunidad, un regalo que no podía rechazar. Y tras estos dos meses largos de rodaje, estoy muy contenta, estoy feliz. Estoy disfrutando mucho. 

-Has estrenado plató, una mesa con diferentes colaboradores y le has dado una vuelta a la estructura y al contenido de este «magazine». ¿Tenías claro que querías hacer algo diferente en La hora de la 1?

-Sí. Eso es. Desde el principio, tuvimos claro que este programa busca la voz de los expertos. En el espacio de información política, contamos con politólogos y ya en la segunda mesa, tenemos un equipo de especialistas en sucesos: un jurista, un psicólogo, sociólogo que profundizan sobre el tema que tratamos. Y el otro puntal del programa es la participación ciudadana. Pensamos que la televisión pública tiene que poder servir de altavoz para los problemas cotidianos de la gente y servir de vehículo, no para solucionarlos, que normalmente no podremos, sino para visibilizarlo, lo cual ya puede ser de bastante utilidad.

-Y luego está la actualidad, que es la que marca el ritmo del programa, sobre todo en estos últimos meses, donde el día a día se ha trastocado por la pandemia del COVID 19. 

-Efectivamente, la actualidad manda y va marcando cada minuto del programa. De tal forma, que la planilla de contenidos cambia y se trastoca, si surge una última hora, y para eso tanto el equipo como yo, tenemos, que estar preparados para dar los últimos datos. 

-Además, estáis apostando por abordar temas sociales que no gustan en televisión, como el espacio que le dedicasteis hace semanas al suicidio.  

-Sí. No gusta y no se quiere ver. Sin embargo, decidimos abordarlo, porque los expertos aconsejan que visibilizar los suicidios ayuda a prevenirlos. Como televisión pública debemos colaborar y estar ahí. De tal forma que si, conseguimos, que en esos quince minutos que le dedicamos al tema, una o dos personas, se animaran y pidieran ayuda, aunque por otro lado, hayamos perdido tantos espectadores, pues objetivo cumplido.    

-El programa va saltando de un contenido a otro. ¿En qué sección te sientes más a gusto?     

-La verdad es que me siento a gusto en cada sección que tocamos, todo me despierta curiosidad e interés. Desde el minuto uno, procuro ponerme en la piel de los que nos siguen desde casa, planteándome qué les preocupa y qué preguntas se están haciendo los ciudadanos desde sus hogares. Respecto a las secciones, quizá, la entrevista es lo más complicado, sobre todo, si son políticos y no responden a tus preguntas, porque vienen a soltar su discurso.  

-Hablando de políticos, dieron mucho que hablar tus entrevistas con Cayetana Álvarez de Toledo, dirigente del Partido Popular, cuando te llamó perversa e Iván Espinosa de los Monteros de VOX, te denominó marciana. La tensión traspasaba la pantalla. 

-Bueno, yo no tengo ningún interés en provocar a uno u a otro. La tensión puede que la sientan ellos, porque yo realizo las preguntas que, creo, quieren saber los telespectadores. Por eso, preparo las entrevistas a conciencia y apunto todo aquello que considere se puede rebatir. Mi papel en la entrevista no es el de atacar, sino el de preguntar para informar. 

-Por cierto, ¿cuánto de perversa y de marciana tiene Mónica López? 

-¡Ja,ja,ja! Soy cero perversa. Jamás formulo las preguntas con el colmillo retorcido.       

-Compites contra dos pesos pesados de las mañanas, el «magazine» de Ana Rosa Quintana en Telecinco y Susana Griso en Antena 3. ¿Te agobian las audiencias? 

-Lo justo, la verdad. No vivo obsesionada con si hemos subido o bajado un punto, pero las tengo presentes. De todas formas, es más fácil cambiar la audiencia del primetime que la de la mañana, porque la franja matinal es muy estable y de largo recorrido y hay que dar tiempo para que el hábito de consumo cambie. En ese sentido, no tenemos marcado un mínimo. Nos estamos estabilizando casi cada día, en las cinco horas del programa, por encima del nueve por ciento de cuota de pantalla y algún día hemos hecho un diez por ciento. La primera franja, la hora política que va de ocho a diez, es la que funciona mejor y ahí hemos llegado al catorce por ciento de cuota. Son unos buenos resultados, pero no nos conformamos. Nuestro objetivo es ser líderes con La hora de la 1. 

-Y, ¿cuál es tu hora? 

-La mañana. Soy muy diurna. Me gusta mucho aprovechar la luz. Cuando estuve haciendo el espacio del tiempo de noche, y tenía que aguantar hasta las diez de la noche con la energía arriba, me costaba horrores. Y fíjate ahora, eso no es nada. Al final, te acostumbras a todo, porque el tiempo pasa muy rápido. 

-¿Cómo llevas lo de que el despertador suene a las cuatro de la madrugada? 

-¡Uf! Ese momento es el peor, menos mal que dura poco, porque una vez que ya estoy en pie y me pongo en marcha con el café, ya no me siento del revés. Pero sí, es duro. Además, para sobrellevarlo llevo un horario muy disciplinado, es decir, a las nueve y media a la cama, porque si no, no se aguanta y tengo que estar al cien por cien.    

-Y, durante el fin de semana, ¿haces cura de sueño? 

Procuro descansar más y aprovecho para disfrutar de mis hijas, de mi familia y amigos. Soy bastante hogareña y me encanta estar en casa y cuando puedo me escapo a ver el mar a mi tierra. 

-La mujer del tiempo, ¿es más de pasado, presente o futuro?

Soy mujer de presente, de tirar pa´lante con lo que me echen. Soy muy disfrutona de mis hijas, de mi trabajo, de la vida. Me hacen feliz los pequeños detalles. Eso me llena mucho y así cargo las pilas. Por ejemplo, cuando me siento en la playa y miro al mar, digo: ¡Qué guay! Me reconforta mucho.    

-¿Echas de menos dar la información del tiempo?        

-Sí, un poco, claro. Es una información muy bonita a la que le he dedicado gran parte de mi carrera profesional y que me ha regalado muy buenos y gratos momentos. Ahora, cuando doy paso al tiempo y hablan de tormenta tropical zombie. Me río y pienso: «Ahora que no doy el tiempo, surgen nuevos fenómenos meteorológicos, ya que me gustaría abordarlos». 

-Y, ¿Mónica López se moja, en todos los sentidos?  

-Sí, siempre. ¡Ja,ja,ja! Cuantas veces he dado el tiempo diciendo que iba a llover ese día, advirtiendo que no olvidaran coger el paraguas y el chubasquero para que no les pillara de sorpresa la lluvia y al final, la sorprendida  y mojada yo. Eso son gajes del oficio.

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