Siempre nos quedará el jamón


Difícil resistirse. Imposible decir que no a una propuesta tan interesante, aunque estés en modo reservar estómago para las fiestas que se avecinan. Probar cuatro partes diferentes de un jamón ibérico prémium de Guijuelo maridados con ocho tipos diferentes de vinos. Lo organizaron los de la empresa Castro y González, que llevan más de cien años entre embutidos, en el hotel Las Caldas villa termal de Oviedo. Jarrete, babilla, maza y punta o cadera combinadas con variedades de las bodegas Perelada y Chivite. Cavas, tintos, blancos, finos, rosados para sacar el máximo partido a las cuatro partes del imponente jamón. Carlos Delgado, premio nacional de Gastronomía, dirigió esta cata cuatro por ocho para perder los sentidos. Una locura. «El verdadero arte es combinar. Armonizar más que maridar. El jamón es un lujo gastronómico que está al mismo nivel que el caviar», destacó el especialista. Por parte de los que aportaron las piezas de jamón asistieron Miguel González y sus hijos, Miguel y Aurelio, cuarta generación de la familia y que ahora están al frente del negocio. «Hacemos un producto cultural que se va transmitiendo de padres a hijos», destacan. Lo dicho, la cata 4x8, bautizada como Multiplicando los sentidos, es realmente para perderlos.

EN EL CORTE INGLÉS

Desde hace no sé cuantos años El Corte Inglés reúne a un grupo de periodistas por Navidad. Lo hace en las ciudades donde tiene implantación y suele ser la primera comida navideña cada temporada. En el centro de la calle Ramón y Cajal de A Coruña se celebró el almuerzo con un menú sorprendente y sabroso. Para empezar, una mini pizza de Mamá Chicó, unas de las firmas hosteleras que operan en la superficie comercial. Un calamar a la plancha con vinagreta de tomate y que incluía trocitos de oreja, de orella de toda la vida, que es una combinación que nunca pensé que se pudiese hacer. Como son dos productos que me encantan los disfruté. Escabeche de níscalos y boletus, productos muy de temporada, con carabinero. Terminé con rape a la plancha con grelos y salsa verde de berberechos porque el solomillo de venado con castañas y cebollitas al Pedro Ximénez me pareció excesivo. Lo que han cambiado los menús en poco tiempo. Precisamente esta evolución fue uno de los temas que abordaron Yayo Daporta y Juan Crujeiras en la mesa redonda organizada por la Delegación del Gobierno con motivo del 40 aniversario de la Constitución y que tuve el honor de moderar. En estas cuatro décadas todo ha cambiado en el mundo de la gastronomía, como quedó patente en la charla. Eso sí, siempre nos quedará el jamón acompañado por una botella de vino.

Por PABLO PORTABALES PERIODISTA

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Siempre nos quedará el jamón