«Me tiro mucho a la piscina en el amor»

La actriz madrileña es hija de un gallego y una catalana. Toda España la quiso en «Amar es para siempre» y ahora continúa ganándose nuestro corazón en «Las chicas del cable». Con 28 años ya tiene un Goya y una carrera. Qué buenos principios

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S.F.

Ganó un merecido Goya por Las 13 rosas con el papel de Carmen y nos acompañó cada tarde haciendo de Asunción Muñoz, una joven luchadora en Amar es para siempre. Nadia de Santiago (Madrid, 1990) defiende que «hay que pensar menos y sentir más», y ella intenta cumplirlo.

-Empezaste tu trayectoria en «Javier ya no vive solo». ¿Qué ventajas tenía ser la más pequeña del grupo?

-Pues fue un juego absoluto, me cuidaban muchísimo, se preocupaban todo el rato de que estuviera bien. Empecé mi trayectoria haciendo anuncios y esta era una de las primeras veces que hacía algo como actriz. Me lo pasé superbién siendo la niña del rodaje.

-¿Qué supone para ti el hecho de llevar tanto tiempo actuando?

-La verdad es que es parte de mí, actuar es Nadia. Tuve un momento de reflexión porque al acabar el bachillerato vi que todos mis amigos empezaban a elegir carreras y cosas para estudiar, y yo no sabía qué hacer. Intenté continuar con un módulo sanitario para poder hacer luego Enfermería, pero tuve que dejarlo. Fue imposible compaginarlo con lo de actuar. Al final me he dejado llevar por lo que me apasiona, que es la interpretación.

-¿Y no te ha quedado la espinita?

-La verdad que no, durante un tiempo estudié terapias alternativas, pero lo he dejado un poco como hobbie. La interpretación, que antes era mi pasatiempo, al final se ha convertido en mi trabajo.

-¿Qué cualidad te diferencia?

-Creo que sé escuchar, lo hago mucho en mi vida y también actuando, pero nunca hago el trabajo sola, siempre tienes a alguien delante que te da un feedback y te enriquece. Yo creo que lo importante es tu entorno, la gente que trabaja contigo. Intento aprender de ellos.

-Marga de «Las Chicas del Cable» es muy ingenua. ¿Tú también lo eres?

-Pienso que en todos los personajes eres tú, solo que algún personaje tiene una cualidad que se parece más a ti y tú tienes que saber agrandarla. Ella es ingenua, es muy mari angustias, pero es la parte más cómica de la serie. Yo también soy ingenua, soy buena amiga y honesta.

-¿Y eres igual de enamoradiza?

-¡Noo!, no tanto, no me había preguntado algo así, pero creo que no soy tanto como ella.

-¿Y qué es lo más bonito que has hecho por amor?

-Es una tontería lo que te voy a contar, pero tuve un novio cuando tenía 17 años y fue como mi primer amor, todo muy pasional. Entonces cogí una pintura de grafitis y como sabía donde vivía le puse un «te amo» enorme en la calle para que se asomara a la ventana. Yo le dije: ¡asómate! Pero ya era tarde. Me llamó escandalizado porque lo había visto su abuela antes que él. Fue un detalle así, muy adolescente. Pero en general me gusta vivir el amor, intento tirarme mucho a la piscina.

-La gente te conoce sobre todo por «Amar es para siempre», ¿qué ha supuesto para ti este papel?

-Al ser una serie diaria se convierte en un formato totalmente diferente. Se mueve muy rápido y se rueda muchísimo a la semana. Aprendes a resolver, tienes que estudiar mucho y no paras. Estuve cuatro años y me enseñó a crecer con el personaje. En el cine sabes de dónde partes y adónde vas, pero en las series diarias te aferras a lo que te viene. No puedes esperarte nada porque en un capítulo estás tan tranquila y al día siguiente, ¡eres madre de repente!

-Con una serie así, inevitablemente te vuelves parte de la vida de la gente. ¿Te han dicho algo por la calle?

-Pues sí, me dieron un semipésame [risas]. En una de las temporadas de Amar es para siempre se moría mi hermana, y cuando pasa algo así en estas series se dilata todo en el tiempo, te pegas llorando un montón de capítulos, fue uno de los momentazos. Y un día yo iba andando por la calle y vino hacía mí una señora mayor y me dijo: «Madre mía, lo de la Chelito, ¿cómo lo llevan tus padres?». ¡Pero se refería a mis padres de la ficción! Yo me moría de risa. Se metió pero de lleno, es lo bonito de las series.

-¿Si fueras una película, cuál serías?

-Amélie, sin ninguna duda. No sé si yo sería esa película, pero al menos me gustaría que me representara. Me encantan las realidades utópicas, darle a la imaginación. Para mí sería impresionante si en las calles sonara música todo el rato. Y también me flipa Tim Burton.

-¿Y qué papel harías en una película de Tim Burton?

-Sería Johnny Depp [risas].

-¿Qué consideras que es indispensable para ser feliz?

-Pensar menos y sentir más. La cabeza a veces tiene discos rayados de cuando éramos pequeños que están llenos de miedo. El atreverte a sentir te hace más feliz. También creo que hay que recibir todo lo que venga con gratitud. Muchas veces pienso que todo lo que necesitamos lo tenemos ya, nos pegamos la vida buscando la felicidad y simplemente hay que pararse para darse cuenta de que ya lo eres. El buscador es lo buscado.

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