«Mi madre me enseñó lo que no tengo que hacer»

No puede negar que es hija de su madre, Blanca Romero. Acaban de desfilar juntas por primera vez, pero esta joven de 19 años está decidida a abrirse camino por sí misma. Dispuesta a renunciar a todo por la felicidad, no se pone límites, pero sí objetivos: convertirse en ángel de Victoria?s Secret

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Es una de las promesas de la moda española. La hija de Blanca Romero y Cayetano Rivera (el diestro le dio su apellido después de contraer matrimonio con la modelo asturiana) se ha convertido en uno de los rostros habituales de las semanas de la moda y su presencia sobre las pasarelas empieza a ser un reclamo de las firmas. A finales de abril desfiló junto a su madre por primera vez vestida de novia, un día muy especial para las dos que, sin embargo, según ella, no se volverá a repetir a corto plazo.

-¿El mundo de la moda está siendo como te esperabas?

-Está claro que cuando haces lo que te gusta, trabajar no es una obligación, es un gusto. Para mí trabajar es lo mejor que me puede pasar, me lo paso bien trabajando, conociendo a gente maravillosa...

-Es un trabajo muy sacrificado, ¿estás dispuesta a renunciar a cualquier cosa o hay algo por lo que no pasarías?

-Trabajar es lo que me hace feliz, la moda me hace feliz, y creo que hay que renunciar a todo por la felicidad de uno mismo.

-Tu objetivo es llegar a convertirte en un ángel de Victoria´s Secret, ¿qué tiene ese desfile que lo hace único?

-Convierte a las modelos en verdaderas diosas. En mi caso lo hace único el gran espectáculo, y que es capaz de valorar el esfuerzo de las modelos encima de la pasarela con esos cuerpos de escándalo.

-La primera vez que te subiste a una pasarela fue cuando tan solo 10 añitos, ¿lo pediste tú o te lo propusieron?

 

-No recuerdo muy bien si fue por una petición mía o fue una propuesta, solo recuerdo que quise desfilar muchas veces más.

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-¿Cómo y cuándo decidiste que tu futuro pasaba por la moda? ¿Lo tenías claro? ¿Surgió a raíz de que te propusieran algo?

-Siempre lo tuve claro, desde muy pequeña. De pequeña jugaba con mi prima a que me maquillaran y a que me hicieran fotos, y a día de hoy tanto yo como ella estamos cumpliendo muchos sueños.

-¿Cómo reaccionó tu madre cuando le planteaste que querías seguir sus pasos? ¿Te advirtió? ¿Te animó?

-Mi madre siempre ha dicho que mi futuro es ser modelo, e incluso dice que mi pasión por la moda es mucho más grande que la de ella.

-El hecho de que ella sea modelo, ¿te ha influido a la hora de seguir sus pasos?

-Me ha influido a la hora de que siempre lo he visto desde dentro, y aun sabiendo sus pros y sus contras, he apostado por ello.

-¿Cuál es el mejor consejo que te ha dado?

-Más que consejos, me ha enseñado lo que no tengo que hacer.

-¿En qué crees que te pareces más a ella, en el físico o en el carácter?

-Físicamente nos parecemos, pero no nos vemos tanto parecido como nos ve el resto de la gente. En el tono de voz nos parecemos mogollón y en el carácter somos muy iguales pero a la vez muy diferentes, creo que nos tomamos la vida de diferente manera.

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-Hace unos días os subisteis juntas a una pasarela por primera vez. Parece que estáis deseando repetir... Un día muy especial, ¿no?

-Sí, repito, esta vez las dos queremos que sea sola. A mi madre verme desde el front row le haría la misma ilusión o incluso más, pero si es verdad que ha quedado muy bonito el resultado del desfile.

-Siempre se habla de preparar el cuerpo, pero también exige estar fuerte de cabeza, ¿no? ¿Cómo te entrenas?

-Estoy entrenada desde muy pequeña, pero creo que lo más importante es tener tus metas muy claras y saber bien lo que quieres hacer con tu vida, aparte de dejarte guiar por gente que entiende, mi consejo a todas las que están empezando es que nadie te diga que no puedes hacerlo, pero que tampoco se les suba mucho a la cabeza. En este trabajo un días estás en el suelo como otro estás por las nubes, hay que ser siempre humildes y saber de dónde vienes.

-¿Es muy injusto el mundo de la moda? Hay que aguantar mucho por exponer tu imagen al público...

-En mi caso tengo que aceptar que tengo que aguantar la crítica de mucha gente por venir de donde vengo, pero creo que cada una sabe perfectamente lo que quiere exponer y lo que no, y tiene derecho a exponer lo que quiera.

-Tienes una belleza muy mediterránea, ¿pero cuál es la parte de tu cuerpo de la que menos orgullosa estás?

-La espalda, no por nada en especial, sino porque me cuesta mucho tenerla recta.

-Fuera de las pasarelas, ¿cómo definirías tu estilo?

-Podemos decir que mi estilo depende del humor con el que me levante, un día me pongo muy roquera, otro muy sexy, otro me calzo un taconazo...

-¿Con qué tres prendas viajas siempre?

-Un jean negro, la moda me enseñó que estiliza y siempre va bien con cualquier look, una camiseta básica blanca, que en mi caso resalta el moreno y siento que me favorece, y en invierno un buen chaquetón y en verano muchos bikinis para hacerme fotos.

-El saber que es una profesión efímera ayuda a entregar el máximo. Son unos años muy intensos, pero ¿te ves dentro de 20 años con esta vida?

-Me veo dentro de la moda aunque no sé en que sector, me encantaría hacer estilismos para revistas, pero donde sí me veo es viviendo en un sitio con mar y buen tiempo.

-¿Adónde te gustaría llegar?

-A lo más alto, yo no me limito ni tampoco me agobio, me dejo llevar y supongo que la vida me llevará adonde tenga que llegar.

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