La primera copa antes de cenar

DE CÓCTEL Y VIENTO EN «COPA» El almuerzo se ha puesto muy brunch con mojito martini, que se impone en la ruta de locales para abrir boca antes de cenar. ¿Minigin, vodka premium o daiquiri fresa? No te quedes sin hielo. Agárrate a esta copa, que está para mojar pan.

.

Esta es una opción para empezar la noche viento en «copa». «Para tomarse una copa antes de cenar, seguro. Y otra después, ¡también!», dicen Jose y Sandra, gerentes de La Granera, punto de arranque wet de esta ruta de locales con mucho hielo de base. Hoy, happy hours al atardecer, salimos de copas por Galicia como aperitivo de la cena que vendrá. Una al coleto y entras en calor. Al grano. La Granera, que abrió hace dos años en una nueva plaza urbana para el ocio familiar con zona de expansión, columpios y buen gusto, toma su nombre del patio interior de la vieja fábrica de tabacos de A Coruña, que usaban los barcos como almacén. Aquí la boca podría hacerse agua con el Trampantojo de oreo, los Dumplings de pico de gallo o el Portabales (señor desayuno que ya catamos en YES), pero no corre el riesgo de quedarse seca. Con más de un don cóctel y una señora autora se encontrarán quienes se decidan a arrancar la movida aquí. Si vienes por la entrada lateral, en la pared puedes ver un extracto de La Tribuna de Pardo Bazán, que da caché literario a este lugar de referencia en el brunch. Los Cuatro Caminos, casi a cualquier hora, conducen aquí. Sólidos pilares (algo incómodos, eso sí) sostienen un aire a pasado mientras Miguel prepara uno de los cócteles que visten la tarde en La Granera.

CADA SEMANA, UN GIN

«Lo montamos hace dos años, y tuvo muy buena acogida desde el principio. Superó nuestras expectativas», asegura Jose, quien indica que la carta de combinados cambia cada tres meses. El minigin, una de las estrellas de copa con el favor del público, varía cada semana (según la ginebra elegida). No hay sabor igual que la sorpresa. Esto va por temporadas, como la cocina y la moda, pero en esta que apunta a Navidad manda el mojito martini rosato, uno de los reyes del aperitivo y de los preliminares que acaban en cena. Entre los preferidos están también el daiquiri frozen, el mango block o el cucumber mandarina (a todo color en la foto). Si ya puesto, te quedas a cenar, entre los platos diez de la carta están el entrecot, los tacos de rabo de toro, las carrilleras al vermouth y los langostinos crujientes. ¿Repostamos? ¡Otro cóctel! Agitado, no revuelto...

.

DOLCE VITA A LA GALLEGA

Destino, Vilagarcía. Trae a la memoria el Dolce Vita evocaciones de pub inglés pero también hay en él alma de taberna. En el entrañable sentido de punto de encuentro. Quienes ?y cada vez son más? en esa difusa hora previa a la cena pretendan evitar el recurrente circuito de vinos tienen en el Dolce Vita una certera alternativa. Su propietario, Jesús Lindner, un tipo exquisitamente meticuloso y detallista en su quehacer tras la barra, aboga por los combinados premium como la propuesta ideal para ese momento. «Tenemos un concepto equivocado. Un gin tonic es más un aperitivo que un digestivo», matiza. Conviene, eso sí, no sobrecargarlo, aportar solo los botánicos precisos.

Si la opción es un cóctel, Lindner se decanta por un spritz aperol o un Manhattan, dejando para primera hora de la noche aquellos de carácter más refrescante, los consabidos mojitos o caipirinhas. Para alcanzar la hora de la cena el Dolce Vita propone una tercera opción, la cerveza. Y es aquí donde el local destapa el tarro de las esencias. O mejor, el grifo. De ocho dispone. Todos con diferentes cervezas de importación: ale, abadía, tres granos, pilsen, stout, ipa... Las hay que se mantienen en el tiempo. Otras rotan según la temporada o la disponibilidad. El afán es siempre agradar y, cuando se puede, sorprender, como con la cerveza belga envejecida en barrica de whisky que estos días ofrece uno de ellos.

El servicio de estas cervezas ?o de las más de 50 de que dispone en botella? se convierte en un fascinante ritual. Poco le importa a la clientela esperar hasta cinco minutos, sabedores de que cada instante y cada gesto bajo el grifo supone un aporte de aromas y texturas.

Por si no fuera suficiente cada consumición se acompaña de unas sublimes tostitas, un trabajo casi de orfebre con un resultado intenso en sabor. Y después de la cena el Dolce Vita se pone golfo. Pero de eso hablamos en otra ocasión...

.

ROZANDO EL CIELO

Desde el 10 de marzo de este año que a punto está de decirnos bye bye, el skyline viveirense cuenta con otro perfil. El del Urban, hotel gastrobar a los pies de la ría que derrocha elegancia por fuera y por dentro y presume de reflejo en el agua. De noche, las luces la intensifican. Aunque la entrada desde la calle nos lleva directos a la cafetería, toca subir, casi tocar el cielo, para disfrutar de un buen cóctel en un marco incomparable. Cuenta en la planta superior con terraza panorámica, donde se ubica la zona de coctelería y con dos opciones, para los más frioleros y los más calurosos, una cubierta, climatizada y acristalada y otra descubierta. Una de otoño-invierno y otra de primavera-verano. Aunque, especifica el gerente, Alejandro Balseiro, «só abre en fins de semana, salvo en xullo e agosto, que abre todos os días». Pídete un san francisco, gin urban, desnortinallador, mojiterráneo, mojito, ¡pantera rosa!... cualquiera de estas preparaciones pueden servir para llegar a la cena dispuesto a darlo todo. «Aínda que o cóctel por aquí está máis enfocado a despois de comida, ou despois de cea, hai xente que vén tomalo antes. Tomalo de aperitivo é un concepto máis moderno, aínda que hai cócteles clásicos que permiten ser aperitivos, tipo negroni. Ao final todo vai nos costumes da xente e por aquí é máis de ir de viños antes de cear». Su cóctel favorito es el gin urban, el de la casa: «Con Beefeater 24, unha tónica suave non demasiado carbónica e un pouco de sirope de froita da paixón. Xa vendo o atardecer sobre a ría sería a maridaxe perfecta!».

.

EL GIN DE MODA ES ROSA

¿Local para descorchar la noche en Lugo? Razón aquí. El Gandul no se anda por las ramas, lleva ya sus 20 años poniendo copas para que arranque la noche, «y el 2017 está siendo muy bueno», como el que más, apunta Juan, dueño de este pub que nota el tirón de la ginebra rosa. «Ahora está muy de moda, todas las marcas están sacando su gin sabor a fresa, que les gusta sobre todo a las chicas», dice. El ron se ha quedado, esta temporada, un poquito atrás, pero el whisky y el vodka premium tienen público fiel, y es el que está entre los 30 y los 40 años. Cada edad, un cóctel.

El de fruta de la pasión es también aquí uno de los que triunfa entre los combinados, aunque es un liderazgo compartido con el daiquiri, la caipirinha y el mojito. Ya Es Sábado, día fuerte en El Gandul, que nota la caída de los «juernes» y ha devuelto el esplendor al viernes. Copas arriba ya, ¡chin chin!

Votación
2 votos
Comentarios

La primera copa antes de cenar