María Gómez: «Me ponen muy nerviosa los que escriben mal por WhatsApp»

Rodeada de sonrisas que decoran su día a día, lleva «el buen humor y la positividad» con ella siempre. María es tal y como la vemos en el plató del programa de «Dani y Flo». «Cuando me veo pienso y digo: "Te guste o no, soy María al 100%"», declara.

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Disfruta como una niña colaborando con Dani &ampFlo y es que María Gómez (Aranjuez, 1987) vive al máximo el presente «aprendiendo de él» y sin pensar en el futuro. Lo que le depara no lo sabemos pero sus pasitos se convierten en zancadas a la hora de proponerse una meta. «Estoy abierta a cualquier tipo de proyecto que me pueda emocionar y en el que pueda dar todo de mí», cuenta. 

-Trabajar con este buen ambiente da gusto, ¿no?

-Sí, la verdad es que me suelo rodear de gente que me hace reír y eso es algo que me encanta, porque hace que el trabajo no parezca trabajo, sino todo lo contrario.

-La radio y la televisión son dos de tus grandes apuestas. ¿Con qué nuevo proyecto te atreverías?

-Pues... yo no soy de las que se ponen límites. Sí que pienso un poco lo que dice el refrán de zapatero a tus zapatos, es decir, hay cosas que uno sabe hacer, en las que se encuentra más cómodo y puede brillar más. Pero aún así, estoy abierta a cualquier tipo de proyecto que me pueda emocionar y en el que yo pienso que pueda dar mucho de mí.

-Entonces... ¿eres muy de vivir el presente o piensas también en el futuro?

-Totalmente el presente. Esta profesión es muy volátil, es como un sube y baja y creo que hay que vivir el presente porque cada día cambia. Cuando de pronto crece un proyecto que crees que va a durar para siempre y se acaba terminando, te deja muy desconcertada, pero claro, hay que pensar que es algo que nunca se sabe. Aún así, al revés también ocurre. Las audiencias no funcionan y un día das con la tecla y la cosa empieza a subir. Entonces, hay que aprovechar mucho el presente, aprender de él y sobre todo saber que es solo trabajo, porque la vida es lo que está fuera: la familia, los amigos...

-¿Cómo fue esa experiencia en «A toda pantalla»? El primer programa grabado y producido con un móvil.

-¡Hombreee eso fue maravilloso! Fue muy cortito pero lo disfruté muchísimo. Tuve un equipazo, un compañero muy muy bueno, Darío Manrique y sobre todo es que a mí me apasiona la música. Entonces claro, hacíamos tele de una manera súper divertida, acompañados de muchos artistas y grupos que yo siempre voy a ver a los festivales y me encontraba como un poco a caballo entre lo profesional y lo fan, ¡Ja, ja, ja! Era como la groupie, así que fue estupendo.

-¿Y a quién escuchas en tus ratitos libres?

-Pues mira, estuve colaborando en La ventana en Cadena Ser durante el mes de agosto con Roberto Sánchez. Hacía una sección que se llama La ventana indiscreta en la que hablaba de indie pero del otro indie, del que es más pequeñito, del que todavía no se conoce tanto. Y es gente que va a dar mucho de qué hablar. Uno de los grupos que descubrí gracias a este nuevo proyecto es Novedades Carminha, que son gallegos como tú [risas]. Me gusta mucho la música en español, soy súper fan de Sabina, Amaral... pero bueno, eso no quiere decir que no baile el Despacito, que también, lo reconozco. ¡Ja, ja, ja!

-¿Quiénes son los héroes de tu vida?

-Suena muy tópico pero le tengo muchísima admiración a mis padres. Son personas que han luchado mucho por lo que han querido, que han sido muy trabajadores, esta es una de las cosas que más ha calado en mí, y sobre todo que son buena gente. Yo la verdad que todo este mundillo de la tele, que de pronto alguien te conozca, el tener tantos seguidores en Instagram... lo vivo muy desde lejos. Al final, yo disfruto yendo a mi casa, estando con mis amigos y dando un paseo con mi madre por la montaña o viendo una peli con mi padre. Creo que, en este sentido, mis padres me ayudan a mantener los pies en el suelo y no olvidarme de que lo importante son las personas y lo que lleva cada uno dentro.

-¿Hay algún consejo que te hayan dado que lleves siempre contigo?

-¡Sí! Además es algo que me he aplicado a rajatabla desde que trabajo en la televisión: el siempre intentar ser yo misma y no interpretar un papel. Pero bueno, es algo complicado también porque la tele, a veces, te obliga a interpretar. De repente te ves y dices: «‘¡Pero si esa no soy yo!’», y claro, es además de peligroso, profundamente injusto. Yo cada trabajo que he hecho, por suerte, me veo y digo: «‘Vale esa soy yo’». Te puedo gustar o no, pero si te gusto o no te gusto será porque soy yo, María al 100%. Y creo que eso es fundamental.

-¿Qué es lo que mejor define a María?

-Yo creo que el buen humor. Intento estar siempre contenta, ser positiva... Además cuando voy a un equipo pues el intentar llevarme lo mejor con la gente es algo imprescindible para mí. Soy la típica que siempre está haciendo el payaso y bromas porque intento hacer equipo, y es que cuando está cohesionado, pues al final vas con otra energía.

 -¿Has tenido algún reto en tu vida?

-Muy buena pregunta que hay que pensar... [risas]. Pero sí, he tenido. Un día me llamó Javier Coronas para invitarme a Ilustres Ignorantes, -estaba cagada de miedo- y claro, esto fue un reto porque yo aún no había hecho tele antes. Ver allí a esas tres bestias del humor, que tienen una mente que va a 40 revoluciones por encima de la mía, pues es algo diferente y hay que jugar entre disfrutar y dar la talla.

-¿Qué tal las vacaciones este verano?

-¡Muy bien! Estuve en Fuerteventura y es que me encanta España y su comida [risas] y claro, todos sus rincones. Me gusta también, especialmente, escaparme a Aranjuez que es donde me crie, un sitio muy tranquilo que me sirve para desconectar.

 -¿Tienes alguna manía que no puedas dejar atrás?

-Escribir bien por WhatsApp. Me molesta mucho y me pone muy nerviosa la gente que por escribir rápido, escribe totalmente diferente. Soy un poco amante de la lengua y cuando se usa mal, pienso: «‘Pero y este, ¿por qué escribe así’?» Es algo que no entiendo.

 -¿Hay algo que no perdonarías nunca?

-Le doy mucha importancia a la honestidad y a la verdad. Llevo muy mal las mentiras. Las traiciones. Creo que es muy importante poder confiar en la gente. Lo que más me puede doler en una persona no solo es que me mienta, sino que me traicione, que me falle. 

-¿Alguna vez has dicho: «tierra trágame»?

-Sí, sí! Es que como para olvidarlo... En el programa llevaba un vestido que con escote y tiras y claro, el traje incluía como un sujetador por lo que yo me quité el que llevaba. Se me abrió y ¡menos mal que fue en mitad de un vídeo!, pero es que se me cayó todo y el estar en directo me puso de los nervios. Dani saltó, me agarró el tirante y empezamos el programa con ellos detrás de mí hasta que alguien pudo entrar y ponerme un imperdible. ¡Ja, ja, ja!

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