CON MÚSICA Y DESCUENTOS TIENTA MÁS Las Fashion Nights cada vez congregan a más público. Los organizadores aseguran que su receta combina descuentos con copas en las tiendas y música en la calle, pero los psicólogos van más allá: comprar así es una fiesta que rompe con la monotonía. YES estuvo el fin de semana pasado en la de Ferrol.
15 oct 2016 . Actualizado a las 05:10 h.En Ferrol la queja más repetida es la falta de gente en las calles, pero hay una actividad que siempre las abarrota. No ha fallado en sus últimas once ediciones. Es la Fashion Night, una noche de compras sobre la que los comerciantes del centro reivindican su creación en Galicia. Sean o no los primeros, cada viernes que la organizan baten récords de visitantes. ¿Qué les dan para tanta devoción?
«Los descuentos y el ambiente que tratamos de crear en cada establecimiento, piensa que tenemos una mesa con cava, vino, algo de picar y golosinas, además de hasta el 40 % de rebajas en la colección que presentamos, la de invierno. Es como para no resistirse», cuenta Manuela Maroño, la dueña de M y L, una tienda en la calle Real con clientas muy fieles. «Venimos hoy porque es como una fiesta entre amigas, así da gusto probarse la ropa», explica Loly, que compra en este local desde hace 16 años y que reconoce que una noche así no le cuesta excederse entre copita y copita de cava.
Para el psicólogo Alexandre Lamas este ambiente festivo y las rebajas son importantes en el éxito de público, pero hay algo más: un regreso al bullicio de la juventud para algunas personas: «Algunos adultos alejados ya de las noches de marcha adolescentes se encuentran con que pasadas las diez o ven una película o se van a tomar algo. Esta falta de alternativas provoca que mucha gente se vea abocada a refugiarse en la seguridad de su casa. Por eso, citas como la Fashion Night tienen el poder de congregar a un gran público ávido de un poco de entretenimiento», explica este terapeuta ferrolano.
Otro de los mecanismos adictivos de estas veladas de shopping es que rompen con la monotonía de las compras de cada estación: «El ambiente distendido y festivo de la noche, ayudado por la música y las actuaciones, fomenta el bienestar y nos libera de las tensiones del día, en contraposición a las habituales compras en el ajetreo del estrés diario. Esto unido a las ofertas y a la creencia de que si no nos lo compramos se lo llevará algún otro (y nos quedaremos sin el objeto deseado), anima el consumo. El hecho de ver que a nuestro alrededor el resto de la gente también está comprando, por un efecto de imitación, nos ayuda a desinhibirnos a la hora de realizar gastos con los que no contábamos. No se puede negar que el haber bebido alguna cañita también ayuda a esta alegría liberadora», precisa Lamas.
OJO, TODO CANSA
Los creadores de las noches de compras no deben dormirse en los laureles, porque estas fórmulas pueden empachar. De hecho, algunos de los asistentes a la última celebrada en Ferrol -el pasado día 7 para presentar la colección de otoño e invierno- comenzaban a quejarse de la repetición de algunos reclamos: «Siempre es lo mismo, deberían cambiar las actuaciones», se quejaba Ana, una compradora adolescente que pasó la velada en las cadenas de Inditex, que en las últimas ediciones se ha sumado a esta celebración con sus propias promociones. «Como en otras ofertas de ocio la renovación es fundamental, ya que el público actual tiende a habituarse rápidamente a las nuevas propuestas haciendo que su interés descienda cuando sean un poco repetitivas; por eso, las alternativas de ocio nocturno son un problema que trae de cabeza tanto a educadores como a legisladores», alerta el terapeuta ferrolano. Lo cierto es que en la última Fashion Night las tiendas de moda se llenaron, pero los bares también registraron una de las mejores noches de la temporada y en los jardines más céntricos de Ferrol se armaba un botellón. Por ahora, hay Fashion para rato, al menos eso proclamaron las protagonistas de la foto en plena calle Galiano.