RELACIONES ONLINE ¿Realidad o ficción? Que lo digan los chavales, que tienen muchas de sus primeras relaciones vía Instagram y muchas incluso se terminan antes de que los tortolitos lleguen a presentarse en el mundo real. Los expertos avisan: si tienes una y quieres desvirtualizarla, más te vale haber sido sincero desde el principio.
30 ene 2016 . Actualizado a las 06:15 h.¿Se puede cortar con alguien incluso antes de llegar a verle la cara? ¿Somos capaces de querer a una pareja a la que nunca hayamos tenido delante? Sí y sí. Cualquier treintañero puede recordar aquellos tiempos en los que se dejaba las pestañas en el cíber para ligar vía chat. Y cualquier preadolescente de hoy en día presume de su primera experiencia amorosa en Instagram. Es cierto que entre una y otra generación las relaciones online han cambiado mucho, pero lo que no ha variado nada son las ganas de utilizar la red para encontrar pareja. «As relacións online constitúen o xénero máis antigo de relacións dixitais que temos. Antes da páxina web xa había xente que chateaba para intentar manter relacións sentimentais online», señala Manuel Gago, profesor de Ciencias de la Comunicación de la Universidade de Santiago (USC).
El docente identifica perfectamente cuál es el problema por el que naufragan la mayor parte de las parejas cibernéticas: «En Internet construimos unha vida que queremos facer pública para parecer máis atractivos, pero esa vida pode ser parecida á que levamos ou ben ser ficticia, e aí está o principal foco de conflitos», apunta. Claro, es que si en el momento cumbre pillamos a nuestra pareja en una mentira, por inocente que sea, es inevitable que empiece a andarnos la mosca detrás de la oreja. Ya no te digo si ese simpático ser que te hacía reír vía chat resulta que se convierte en un rancio de primera cuando lo tienes frente a frente. Como mínimo, nos va a chocar. Y casi seguro, vamos a mandarle a freír espárragos. Por eso Gago destaca que, ante todo, «á hora de desvirtualizar unha relación online, hai que ser sinceros desde o primeiro momento». Sin embargo, hay quien tiene reparos a la hora de abrirse virtualmente. «En Facebook teño ao redor de 4.500 amigos, e a ollo podo dicir que o 70 % dos homes poñen a súa propia foto de perfil, mentres que tan só un 20% das mulleres o fan. Isto é porque elas senten que as relacións virtuais poden ser perigosas ou conflitivas, polo que moitas non poñen a súa foto de perfil. O mellor é ser ti mesmo aportando unha fotografía natural», revela el profesor.
¿Y EL CONTACTO FÍSICO?
Vayamos al inicio del debate. ¿Estas parejas son realidad o ficción? El psicólogo Manuel Lage responde con matices: «Hay de todo, pero faltan muchos elementos para que sea real. Las relaciones no son solo la parte espiritual, hay otra parte de mirada, de olor corporal y de contacto físico que influye mucho». El especialista va más allá: «Las relaciones que tienen ese contacto físico tienen, a priori, más garantías de éxito que las que son únicamente epistolares o virtuales. Falta todo eso, incluso cuando hay videoconferencias, porque se establece una barrera. No creo que sea lo ideal», asegura el psicólogo. ¿Y esa gente que no quiere llegar a conocerse nunca? «Hay personas que buscan ese tipo de relación. La barrera entre lo sano y lo patológico es muy sutil, lo que la salta es el hecho de si la persona se siente incómoda con la situación. Si es libre y consentido, no hay nada malo en ello», indica Lage, que añade que existe un alto riesgo de idealizar a la pareja virtual y que el motivo por el que muchos no quieren dar el salto al mundo real no es otro que su propia inseguridad. Dos factores que convierten a los chavales en blancos perfectos para este tipo de relaciones. ¿Tienes a un preadolescente en casa y pasa cada vez más tiempo en Internet? Empieza a prepararte. Si tienes suerte, probablemente deje a su enamorado antes de conocerle. Pero si no, hará lo posible por quedar con él en persona. Y a rezar para que no le guste.