Estas vacaciones cógete un pedal

Marina Chiavegatto

YES

JOSÉ PARDO

SIN PRISAS, SIN HORARIOS... Nos dejamos el maquillaje en casa, nos ponemos los tenis y buscamos unas vacaciones diferentes (y muy baratas). Eso sí, sin plancha del pelo y siempre con casco. Ponte a pedalear y síguenos.

06 jun 2015 . Actualizado a las 09:00 h.

Un par de alforjas, una bicicleta y muchas ganas. Eso es todo lo que hace falta para que este año tus vacaciones sean radicalmente diferentes. ¿El secador del pelo, el vestido de noche, los tacones o el ordenador? Eso está sobrevalorado. Prescinde de todo, elige lo básico y dale al pedal, porque nos vamos de vacaciones en bici. El turismo activo está en alza. «Es la mejor forma de viajar y desconectar», describe Raúl Vallina, «cuando haces un viaje más tradicional, acabas siempre teniendo una agenda que cumplir, una lista de sitios que ver y de restaurantes a los que ir». Este geólogo ya es un experto en esto del cicloturismo. Se fue ocho veces de vacaciones con su bici y no duda a la hora de recomendarlo a cualquiera: «Es como más disfrutas de un viaje. No hay prisas, ni horarios ?justifica? no pasa nada si vas más lento, si tardas más en comer o si paras durante una hora para sacar fotos. Aquí lo más atractivo es hacer la ruta y dejarse sorprender».

Ese es uno de los motivos por el cual cada vez son más los que eligen este tipo de turismo: evitas colas en los museos, las horas perdidas buscando aparcamiento, los hoteles completos, la comida de aeropuerto y la frustración de no haber visto todo. «A veces cuando vuelves de unas vacaciones ?tradicionales? vienes tan estresado que lo único que piensas es que ahora necesitas unas vacaciones para descansar de las vacaciones y esa no es una buena sensación», describe Chus Martínez. «Muchos, como alternativa ?reflexiona esta profesora? eligen irse a una playa paradisíaca con un hotel de todo incluido ¿Pero qué te aporta ese tipo de turismo?». La pregunta queda en el aire, aunque estos aficionados al ciclismo tienen claro que la opción ideal para desconectar y a la vez mover el cuerpo es utilizar la bicicleta como tu gran aliada. «La clave del éxito del turismo activo es que aquí tu único objetivo es disfrutar de tu bici, de tu viaje y de la naturaleza», añade Quique Morales, un «aventurero» que acaba de volver de un viaje de dos años en bicicleta.

¿COSA DE FRIKIS?

Quique y Alicia cruzaron América pedaleando, Raúl ya hizo 8 rutas largas en bici y Chus pedalea todos los fines de semana. ¿Pero hace falta ser un ciclista casi profesional para plantearte unas vacaciones en bici? Nuestros protagonistas contestan lo mismo: NO. «Lo bonito del cicloturismo es que cualquiera lo puede hacer», explica Quique. «Lo más importante es que uno conozca su preparación física  ?añade este experimentado ciclista? para poder adaptar la ruta a sus posibilidades». Si uno no está acostumbrado a hacer grandes recorridos, lo mejor es empezar con 20 o 30 kilómetros y poco a poco ir aumentando los objetivos. Para Nacho la mejor forma de «cogerle el gustillo» a este deporte es hacer el Camino de Santiago. «Es perfecto para pasar un rato con los amigos, conocer a gente y disfrutar del entorno  ?cuenta este informático?. Tienes tiempo para todo. Yo llegué a sacar 1.000 fotos en mis últimas vacaciones».

Fue, precisamente, el contacto con la naturaleza que animó a Alicia Rodríguez a hacer este tipo de viajes. Esta enfermera no es una «friki de las bicis», ni se considera una deportista. De hecho hasta hace 4 años casi nunca cogía la bicicleta. «Empezamos a pedalear entre Ferrol y Valdoviño los fines de semana, luego hicimos algunas rutas de 3/4 días y un viaje por la costa portuguesa», explica Alicia.

Y fue solo dos años después de esos primeros recorridos que ella y su compañero, Quique, tomaron una decisión que los marcará para siempre: pidieron una excedencia en el trabajo y se fueron a recorrer América en bicicleta, desde Alaska hasta la Tierra del Fuego (cuentan su aventura en el blog Coleccionando Atardeceres). «Lo bueno de estos viajes  ?argumenta Alicia? es que vas ganando forma física a medida que estás pedaleando». Mucho se habla de las agujetas, contracturas y cansancio después de largos recorridos pero para ella no le ha supuesto ningún esfuerzo: «Lo difícil de un viaje en bici no son las exigencias físicas, sino las mentales». ¿Imagináis pasar dos años de vuestras vidas conviviendo 24 horas al día con vuestra pareja? Alicia y Quique lo han vivido en primera persona y confiesan que no todo es un mar de rosas. «Hay días buenos, malos y muy malos y es por eso que es tan importante saber desconectar mientras pedaleas», justifican.

OCHO EUROS AL DÍA

¿Pero cuánto ahorrasteis para poder viajar durante dos años? Es la pregunta del millón. Quique y Alicia ya están acostumbrado a contestarla y tienen ya hechas las cuentas. Para un viaje en bici en pareja hacen falta unos 500 euros al mes de presupuesto. «Nosotros llevábamos la tienda de campaña y además utilizábamos la web Warmshowers  ?una especie de «couchsurfing» para ciclistas? así que el presupuesto era básicamente para comprar comida que luego cocinábamos en nuestro hornillo», explica Quique. Con él coincide el diseñador gráfico Carlos Junquera, asegura que con 8/10 euros diarios se puede perfectamente hacer un viaje en bicicleta por España.

¿QUÉ ME PONGO?

Los más expertos dicen que este debe ser un viaje de mínimos: nada de secador de pelo, ordenador o una ropa diferente para cada día porque aquí cada gramo vale oro. «Lo máximo recomendable para un viaje son entre 8 y 10 kilos de equipaje», explica Nacho Cigüenza.

«De ?cosas de chicas? yo solo llevaba el cortaúñas, unas pinzas de depilar, una lima y una crema hidratante», añade Alicia. Aquí hay que saber prescindir y elegir lo esencial. «Lo difícil no es viajar  ?sostiene Quique?- lo difícil es soltar la amarra, conseguir salir de la burbuja de comodidad a la que estamos acostumbrados. Preguntas como ¿dónde vamos a dormir?, ¿cómo vamos a comer?, ¿qué dolores vamos a tener?, acaban agotándote y echándote muchas veces para atrás sin ningún motivo».

Aunque si llegados a este punto ya estás sacando la báscula para pesar tu cepillo del pelo y la crema antiarrugas, no te preocupes porque hay alternativas. La primera nos la da Nacho Cigüenza: ?En mis próximas vacaciones me gustaría hacer una ruta por León. Allí, por ejemplo, hay una empresa que te organiza el viaje: reserva los albergues, te transporta el equipaje y hasta tienen un servicio de asistencia por si pasa algo?. De esta forma evitas el maratón de tutoriales de YouTube de ?cómo cambiar una rueda? o ?cómo hacer un hornillo ligero con una lata de cerveza? (¿en serio?, ¿la gente hace ese tipo de cosas?).

Este tipo de servicios facilitan en proceso y hacen que te centres solo en lo más importante: el viaje. Es además la mejor forma para hacer un turismo activo sin prescindir de todas las comodidades. Pero y si el sitio adónde vamos no tiene empresas como estas? ?Es muy sencillo?, contesta Carlos Junquera, ?reservas los albergues y cada día llamas a un taxi para que vaya moviendo el equipaje?. Voilà, problema solucionado. Ahora solo hay que ponerse a pedalear.