Emojis y emoticonos amplían horizontes y ya persiguen la igualdad. ¿Dejas que hablen por ti?
07 mar 2015 . Actualizado a las 05:06 h.Casi toda emoción, grande o pequeña, tiene hoy un icono a su medida. Felices, tristes, asombrados, furiosos, burlones, flamencos, muertos de gusto o de risa, los emoticonos vienen a paliar la discutida pérdida de la costumbre del hablarse cara a cara. Nos remontan al furor del acid house y, años atrás, al diseño de un artista en los sesenta para comunicar buen rollo en una empresa en apuros. Sonríe, no hay problema, y si lo hay ¡actitud para afrontarlo! Las cosas varían en función del punto de vista, advierte el chef Pepe Solla, que sí comunica con emoticón.
Su especialidad, aparte del arroz con bogavante, las emociones positivas; las que se expresan con el icono que besa con corazoncito, el pulgar arriba, el brazo fortachón o el surfero. Pero el preferido del cocinero que creció en una escalera comiendo pan de bolla es el emoticono que llora de risa. Esas caritas ?expresan cómo eres tú, tu actitud ante la vida?, dice el estrella Michelin, que rechaza ?los escatológicos?. ¿El de la caca? ¿No expresa una opinión en confianza? ?Yo no me expresaría así. Hay varias formas de decir que no estás en tu mejor día, no es lo mismo un ?estoy mal? que ?no muy bien??.
VELOCES Y EXPRESIVOS
El emoticono nació sonriente, amplió registros y hoy se dispone a pelear por la igualdad. Ante el clamor de los usuarios, los nuevos emojis reflejarán la diversidad étnica del mundo. Hasta Papá Noel será en sus vuelos por wasap asiático, negro, mestizo, blanco o superblanco, según las preferencias.
Una encuesta realizada por la web Match.com apunta que quienes usan emojis tienen más sexo que los que no. ¿Entramos o no en juego?
Elevémonos. Un angelito feliz es el emoticono que da la cara por la periodista y escritora Pilar Eyre: ?Me lo enviaba Sebastién y cuando lo miro se me pone esa sonrisa arrobada que el pueblo llano llama cara de gilipollas?, dice guiñando un ojo al gran amor de su novela Mi color favorito es verte, finalista Premio Planeta 2014. No le va la flamenca, ?por sobredosis?.
Un corazón define el estado de wasap de la actriz María Castro. El emoticono con los ojos como platos es uno de los que más usa esta viguesa polifacética: ?Me parece supergráfico y muestra perfectamente la cara que se nos queda al enterarnos de ciertas noticias...?. ¿Una imagen vale más que mil palabras, no?, plantea. El emoticón ?es más rápido, ¡y como siempre vamos corriendo a todas partes...!?.
COMPARTIR ALEGRÍA
El atleta coruñés Mauro Triana, que viene de batir el récord gallego de 200 metros lisos está feliz. Y lo comparte. ?Suelo utilizar emoticonos, me parecen una forma de transmitir lo que quiero decir. Además, echar mano de ellos es muy rápido, ahorran tiempo a la hora de escribir?, argumenta.
Mauro se deja llevar por el buen momento que vive y reconoce: ?Los que más uso son los que transmiten alegría?. A mayores le gustan ?los que están relacionados con correr y los de las manos?. ?Me ayudan a expresarme mejor?, explica, smartphone en mano.
Con otras formas de comunicarnos sin vernos ha hecho Xisela López una novela: Volverán las naranjas, una historia de amor en SMS. Esta publicista y escritora coruñesa que vive en Madrid se decanta por ?la carita de qué le vamos a hacer?, una media sonrisa que ?sirve para todo?. Media o entera, grande es el valor de una sonrisa