«Habrá menos emoción, pero más balonmano»

Míriam Vázquez Fraga VIGO / LA VOZ

DEPORTES

leandro aballe

Porriño y Guardés se miden el sábado en un derbi que siempre ilusiona, pero con poco en juego

23 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El de este fin de semana entre Porriño y Guardés en División de Honor promete ser un derbi diferente. Un partido entre dos rivales que se conocen y se han medido muchas veces, pero que en esta ocasión lo harán en circunstancias poco usuales: sin presión y con la tranquilidad de llegar con los deberes hechos y los respectivos objetivos cumplidos. «Quizá haya menos emoción y más balonmano», dice el técnico de las porriñesas, Abel Estévez.

El equipo anfitrión llega en la quinta plaza y todas sus opciones de escalar un puesto más pasan por la victoria el sábado. Aun consiguiéndolo, saben que seguiría siendo complicado, lo mismo que para el Guardés -cuarto- desbancar al Alcobendas del tercer lugar de la tabla. Eso no quita para que ambos quieran la victoria y seguir redondeando una temporada altamente satisfactoria. «El derbi es un aliciente, motiva por sí solo a las jugadoras y eso es algo que viene muy bien en este momento de la temporada y en la situación en la que estamos», señala el entrenador del Guardés, Manu Etayo.

Estévez también celebra que «esta semana las jugadoras están más concentradas y se nota a la hora de entrenar, porque últimamente costaba mantener esa tensión sin tener un objetivo clasificatorio inmediato».

La ilusión que genera el derbi -«se habla de ello toda la semana», cuenta Etayo- contrarresta también el hecho de que los equipos llegan mermados tras haber sido castigados por las lesiones a lo largo del año. «La temporada está avanzada y a las bajas hay que sumar el desgaste, pero al final es algo que les pasa a todos los equipos», admite el preparador del Guardés.

El plus que les falte llegará seguro desde las gradas, donde ambas aficiones estarán representadas, aunque con prevalencia de los locales. Etayo confía en que sus aficionados desplazados se hagan notar, pero ahí no le apoya su homólogo porriñés, que recuerda que «el pabellón es muy grande» y la mayoría estará de su lado.

Referencias de la ida

En la ida el triunfo fue para el Guardés en su casa, algo que ahora ven como anecdótico. «Fue justo antes del parón por el mundial. Queda demasiado lejos», analiza Etayo. No obstante, ambos sacaron de aquel choque conclusiones que ahora planean poner en práctica. «Fue un partido atípico en el que llevamos la iniciativa en la primera parte y ellas remontaron en la segunda. Necesitamos mantener una línea más constante», pide Estévez. En el lado opuesto, Etayo reclama «concentración desde el principio» para evitar empezar a remolque como en la primera vuelta.

Con independencia de lo que ocurra el sábado, habrá sido una gran temporada para Porriño y Guardés. Estévez destaca que no puede «pedir más de lo que han dado» a sus chicas, mientras Etayo les pide ambición. «¿Por qué no ganar todo lo que nos queda?», plantea. Para ambos será «una fiesta», porque, como recuerda el técnico porriñés, «hace tres años era un derbi en Plata y ahora en División de Honor y ocupando puestos europeos».