Adrián Díaz será asistente en Segunda y David Iglesias y Pablo Calderón pitarán en Tercera División
09 ago 2013 . Actualizado a las 06:00 h.Los árbitros de Vigo cotizan al alza. Esta temporada han sumado tres nuevos ascensos. Uno al fútbol profesional, porque Adrián Díaz acaba de convertirse en árbitro asistente de Segunda División y será uno de los acompañantes de David Pérez Pallas a lo largo de las 42 jornadas. Y dos a Tercera División. David Iglesias con solo 20 años y Pablo Álvarez Calderón con 30. El primero se ha convertido en el colegiado más joven de toda la categoría nacional en Galicia.
Adrián se quedó a las puertas de Segunda el curso pasado y ahora ha entrado en la élite por la puerta grande. «El año pasado habían ascendido seis y yo había quedado a continuación, este año volví al cursillo y tuve suerte». De 121 aspirantes fue el séptimo clasificado.
La porfía por alcanzar la Tercera División todavía duró más para Calderón. Después de cuatro años llegó el premio sobre la bocina por cuestión de edad. «Estuve un par de años en Preferente intentando ascender (era su cuarta temporada en la categoría). Acabo de cumplir los 30 años y esta era la última oportunidad para poder ascender. Estoy muy contento».
Lo de David Iglesias Melón fue mucho más meteórico, pero con un susto final. Asciende con solo 20 años y tras pasar los dos cursos que hasta ahora eran preceptivos en el fútbol autonómico, pero para conseguirlo tuvo que superar una lesión que casi le aparta de la carrera. «Tuve una pubalgia que me tuvo cuatro meses sin poder pitar pero todo acabó de la mejor manera posible. Me recuperé bien, pude empezar a entrenar un par de semanas antes de las pruebas físicas y haciendo tres sesiones diarias como un animal pude hacerlas y ascender».
Su futuro parece brillante. Hijo y nieto de colegiados, comenzó a los 12 años y ocho más tarde se convierte en el más joven del grupo gallego de Tercera, un dato que a través de sus ojos engendra preocupación: «Si soy el más joven soy el más inexperto y me queda mucho por hacer. Solo me queda trabajar mucho», sentencia, mientras recuerda que ha salido casi a ascenso por año. Con este preámbulo y pese a su juventud no quiere pensar en la élite «sino ir paso a paso, aquí soy el novato». Su compañero de categoría Pablo Álvarez se aferra a su nuevo estatus: «quiero asentarme lo máximo posible en la categoría e intentar aguantar el máximo de años hasta que por la edad ya no pueda pitar más».
Adrián, por su parte, ve en Pérez Pallas un apoyo enorme para su desembarco en la división de plata. «Es una persona que ya conozco y me está ayudando mucho desde que salieron las listas hasta ahora». El vigués tuvo una gran visión, hace siete años que se metió en el cuerpo de asistentes y tras tres años en Tercera y cuatro en Segunda B ha dado el salto: «Es un gran paso. No todo el mundo tiene la suerte de llegar como he tenido yo, es una recompensa al trabajo de tantos años y al apoyo de tanta gente». Los tres llevan la vida en el arbitraje y sus sacrificios tienen ahora recompensa.
«Acabo de cumplir los 30 años y por edad era la última oportunidad para poder ascender»
Árbitro de Tercera División
«Que sea el más joven de Tercera significa que soy el más inexperto y que tengo mucho por hacer»
Árbitro de Tercera
«El año pasado ascendieron seis y yo quedé a continuación, este año volví al cursillo y tuve suerte»
Asistente de Segunda A