El Carpa Grupo Viqueira de Vigo se ha convertido en un referente del patinaje
02 may 2013 . Actualizado a las 15:24 h.El club Carpa Grupo Viqueira triunfó hace pocas semanas en la Copa de España celebrada en Vigo, competición que dominó tanto en la categoría de grupos grandes como en la de pequeños. Un éxito más para añadir a una larga lista en sus treinta años de historia, en los que han conseguido que varios de sus patinadores participaran en competiciones internacionales sumando, incluso, algún podio.
Pero para su monitora, directora técnica y fundadora, Merce Covelo, lo más importante de haber cumplido esas tres décadas es «haber podido continuar ofreciendo esta práctica a la ciudad y haber crecido a nivel deportivo».
Pioneros e innovadores
Fueron pioneros, surgidos en 1982 cuando no había ningún otro club de patinaje ni en Vigo ni en el resto de la provincia. Hoy cuentan con cerca de 70 deportistas de diferentes modalidades y categorías. «Se empieza a los cuatro años y la mayor de nuestras patinadoras tiene ahora 25. La modalidad de show ha ampliado los límites de la disciplina, que ahora de practica hasta los 30 o 35», explica Covelo.
Esta especialidad es la última que han incorporado. «Las exigencias técnicas son menores, no requiere estar tan en forma como para hacer piruetas», comenta la entrenadora. El show se caracteriza por su vertiente de espectáculo y porque se practica en grupo. La coreografía adquiere un papel, si cabe, más importante. «Todo se basa en el trabajo en equipo. Individualmente, si te equivocas no se nota tanto, pero aquí tiene que haber una sincronización entre los patinadores además de con la música», explica la coreógrafa del club Carpa, Julia A. Penado. Para diseñar las coreografías, asegura, la inspiración es el día a día. «Por ejemplo, ahora estamos trabajando con una que tiene relación con la situación de crisis. Siempre buscamos cosas novedosas».
En cuanto a la música, asegura que no existen restricciones. «Cualquiera puede adaptarse: cantada, instrumental, clásica, moderna... También estamos con Shostakovich o con la música española de Vicente Amigo. Trabajamos mucho con bandas sonoras, como la de Batman, porque son cosas que a los niños les encantan», cuenta.
De generación en generación
No ocultan que es un deporte atractivo pero de exigencia máxima, sobre todo según los patinadores van creciendo. «Con los niños se empieza por lo básico, conocimiento del medio, adaptación a los patines, perder el miedo y coger confianza», dice Covelo. La dificultad hace que muchos se queden por el camino con el tiempo. «Hacen falta muchas horas y mucho sacrificio. La clave siempre es el trabajo y las cualidades principales son fuerza, flexibilidad, coordinación, sentido del equilibrio... Se requiere mucha repetición hasta ejecutar bien los elementos», describe.
Covelo y el resto del equipo han visto pasar a generaciones por el club. «Ha habido más de un caso de patinadores que eran hijos de otros que habían sido alumnos antes», recuerda. La historia continúa.
«Hacen falta
horas y sacrificio.
Se requiere mucha
repetición para que salga bien»
Monitora y directora técnica
«Cualquier música
se puede adaptar
a este deporte.
La inspiración está
en el día a día»
Coreógrafa