El Concello de Vigo dio el nombre de Elduayen a la calle años antes de su apertura
VIGO CIUDAD
El marqués del Pazo de la Merced aceptó la propuesta, pero pidió que también se reconociese la figura de Manuel Bárcena
11 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El 3 de junio de 1887, varios años antes de su apertura, la corporación municipal decidía dar el nombre de José Elduayen a la futura calle que uniría Vigo desde el este hasta el oeste por el medio del actual casco antiguo. Fue una propuesta de los concejales Ángel Arbones, Zenón Padín, Francisco Molíns y Antonio Sanjurjo Badía basada en la «valiosa influencia» ejercida sobre el Gobierno por el marqués del Pazo de la Merced.
Desde 1879 se trabajaba en el proyecto, que supondría el derribo de numerosas casas, así como de la capilla de la Misericordia. Hasta entonces no existía un vial cómodo que permitiese pasar desde la actual Porta do Sol hacia el paseo de Alfonso XII.
Fue un proceso largo que finalmente autorizó el Gobierno en 1887, aunque tendrían que pasar años antes de que la calle fuese efectiva. Todavía en 1889 se acometía el derribo de la capilla de la Misericordia, que estaba emplazada en el tramo del actual Elduayen que coincide con las escaleras de la plaza de Argüelles.
La propuesta de los cuatro concejales incluía la colocación de un retrato de Elduayen Gorriti en el salón de plenos y una modificación del trazado de la calle. Los ediles solicitaban que la futura calle tuviese un ancho de diez metros, afectando las modificaciones en la acera ascendente de la derecha. La propuesta, en su conjunto, fue aprobada por la corporación que entonces presidía Manuel Domínguez, quien envió al día siguiente una carta a José Elduayen para comunicarle la resolución. El ingeniero y político conservador envió su respuesta el 10 de enero. La misiva fue leída durante la sesión plenaria del 17 de junio. El político afirmaba sentirse honrado por la iniciativa, pero también quiso recordar que la idea del proyecto había partido de Manuel Bárcena Franco cuando había sido alcalde de Vigo. Añadía que era «merecedor de un tributo de agradecimiento por parte de esa localidad en la seguridad de que hubiera llevado a feliz término todas esas obras de haber continuado en el expresado cargo».
El senador José Elduayen, que ya había sido ministro de varios departamentos del Estado y que, años después, volvería a serlo pocos años después, concluyó su carta, ofreciéndose para representar los intereses de la ciudad desde sus puestos oficiales en Madrid.
En 1896 fue inaugurada en las Avenidas la estatura del político realizada por el escultor Agustín Querol i Subirats. Se situó en el mismo sitio que ocupó el antiguo baluarte de A Laxe, estructura que ayudó a derribar, desde su posición política, y que facilitó la conexión de la zona portuaria viguesa de entonces con el Berbés.
Elduayen falleció en la capital de España el 25 de junio de 1898, el mismo día que España se enteraba de que sus tropas en Filipinas habían rendido Manila a los norteamericanos. Sus familiares anunciaron que sería enterrado en el nuevo cementerio de Vigo, al que Elduayen había contribuido con trescientas mil pesetas para la construcción de la capilla de Pereiró. Ese mismo día partía el cortejo fúnebre hacia la estación del Norte, donde un tren especial de la Compañía del Norte trasladaría los restos mortales hasta Vigo. El presidente del Senado, Práxedes Sagasta, acudió a despedir a su amigo de juventud. Una vez en Vigo, el ataúd portador de los restos mortales de Elduayen fue velado en la casa consistorial toda la noche del 26 al 27 de junio. A primeras horas de la mañana tuvo lugar un funeral de cuerpo presente en la antigua colegiata viguesa, para organizarse luego el cortejo fúnebre que llevaría el cadáver hasta la capilla de Pereiró, donde fue enterrado.